La Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT) publicó un informe sobre la situación de género en el sistema de riesgos de trabajo, del que se desprende que en el segundo trimestre de 2019 fallecieron 138 trabajadores y trabajadoras. 

El informe, enfocado en las diferencias que presentan en la Administración Pública los varones y las mujeres, indica que las trabajadoras perciben un 9% menos de salarios en ese sector, donde representan un porcentaje mayor que los hombres (30% frente al 18% de varones) que se encuentran bajo el sistema de riesgos del trabajo de acuerdo con las actividades con mayor cobertura. 

«Por fuera de la administración pública, la brecha salarial por género se extiende a un 20,4 por ciento. Uno de los factores que explican las diferencias observadas, es la concentración de mujeres trabajando en sectores económicos como Administración pública, defensa y seguridad social obligatoria (aglutina el 29% de las mujeres y cobran un promedio de $ 42.39); Enseñanza (13% de las cubiertas cobran un promedio de $ 28.841); y Comercio al por mayor y al por menor; reparación de vehículos automotores y motocicletas (10% cobran un promedio de $ 33.630)», señala el informe. 

De acuerdo con los datos de la superintendencia, en la Administración Pública hay 0,8 hombres por cada mujer que trabaja en sectores como educación, salud y fuerzas policiales, entre otros, y que incluye también a las Administraciones provinciales y municipales. 

Un dato curioso que se desprende del informe y que escapa a esas diferencias se produce en el sector de la construcción. Allí, cada 21 varones hay solo una mujer, sin embargo, en términos salariales, las trabajadoras llegan a cobrar un 33% más que los hombres. Según la SRT, esa diferencia podría explicarse por la suposición de que los trabajos de obra (albañilería, pintura, plomería) corresponde a los varones, mientras que las mujeres ocupan lugares profesionales (contadoras, arquitectas, ingenieras, etcétera). 

En el apartado de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales notificados, el informe sostiene que «el 69,8% del total de casos notificados, afectaron a la población de varones, mientras que el 30,2% restante involucró a una trabajadora mujer», y añade otra diferencia: «Mientras que los accidentes en ocasión de trabajo explican el 69% de los casos notificados por varones, en las mujeres cobran mayor relevancia los accidentes de trayecto: el 34% de los accidentes de mujeres es in itinere». 

De los 138 accidentes de trabajo que resultaron mortales, 125 corresponden a varones y 13 a trabajadoras. «El 92,3% de los casos mortales de trabajadoras mujeres fue accidentes in itinere, mientras que en la población de varones el 53,6% fue por accidentes de trabajo, y el 45,6% por accidentes de trayecto», añade el documento. 

Finalmente, en términos de litigiosidad, la diferencia también es amplia: de los 17.682 juicios notificados al sistema de Riesgos de Trabajo, el 79,8% fueron realizados por trabajadores varones, de los cuales el 99,9% son trabajadores de unidades productivas. Las demandas de mujeres, por su parte, correspondieron en un 90,6% a trabajadoras en unidades productivas y 9,4% a trabajadoras de casas particulares. 

«Siguiendo la accidentabilidad laboral diferencial de hombres y mujeres, el 29,2% de los expedientes judiciales en los que la demandante es una trabajadora, la contingencia reclamada es por un accidente in itinere, y en el 42,5% de los casos es por accidentes de trabajo. En los varones las demandas por accidentes de trabajo representan el 55,2% de los juicios, mientras que por accidentes in itinere el 16,9%», concluye.