Los discursos para desprestigiar la Universidad pública de parte de importantes funcionarios de Cambiemos no lograron calar en la opinión que los argentinos tienen de las casas de estudio.

A setenta años del Decreto 29.337/49 de Juan Perón que estableció la gratuidad de la enseñanza universitaria argentina, el Conicet elaboró un informe de alcance nacional que da cuenta del alto nivel de consenso que alcanzó esta medida: el 94,3% de los encuestados se expresó a favor de que la Universidad pública siga siendo gratuita para todos.

el 94,3% de los encuestados se expresó a favor de que la universidad pública siga siendo gratuita para todos.

El dato se enmarca en un informe realizado por el Centro de Estudios e Investigaciones Laborales (CEIL) del Conicet, llamado «Segunda Encuesta Nacional sobre Creencias y Actitudes Religiosas», que analiza el alcance de las religiones en la población y el nivel de confianza/desconfianza en las instituciones políticas, sociales y religiosas.

«¿Qué es esto de universidades públicas por todos lados?», dijo Macri en 2014, preocupado por las nuevas universidades del conurbano. «Caer en la escuela pública» fue otro comentario que deslizó, ya en función presidencial. «Nadie que nace pobre llega a la universidad», fue la reflexión anti ascenso social de la gobernadora María Eugenia Vidal. Esta línea de discursos fue acompañada por ajustes y subejecuciones presupuestarias y recortes de programas y becas que complejizaron el acceso a los estudios para los sectores más golpeados por la crisis.

Así y todo, el decreto de 1949 mantiene una profunda conformidad en la sociedad argentina. «En un contexto general de incredulidad, las Universidades se erigen como las instituciones que generan mayor confianza», añade el estudio. La vara para medir el grado de aceptación es de 1 a 10, con 1 como «total desconfianza» y 10 como «total confianza». Las Universidades midieron 7,8, seguidas por la Iglesia católica (5,4) y el papa Francisco (5,3). Las universidades son la única institución «aprobada» con 7 o más. Otras instituciones propias de la democracia, como partidos políticos, Congreso, sindicatos, organizaciones piqueteras, Policía y Fuerzas Armadas están «desaprobadas» por la opinión de los encuestados.

«La gratuidad es un valor importantísimo, ampliamente aceptado por la sociedad argentina, que habla del prestigio y la credibilidad de nuestras universidades», dijo a Contexto Gabriela Irrazábal, socióloga, investigadora del Conicet y una de las autoras del informe.

Incluso la adhesión a la Universidad pública como institución va más allá de los credos religiosos. También del 1 al 10 como puntuación, para los católicos es de 7,9, para los evangélicos 7,3, y para aquellos sin religión 7,8.

El estudio toma datos de 2.421 casos de mayores de dieciocho años residentes en localidades o aglomerados urbanos de todo el país, entre agosto y septiembre de 2019, de acuerdo con el género, la edad y la situación socioeconómica.

Gabriela Irrazábal (socióloga): «La gratuidad es un valor importantísimo, ampliamente aceptado por la sociedad argentina, que habla del prestigio y la credibilidad de nuestras Universidades».

Otro dato que refleja la aceptación a la Universidad pública es la participación en las marchas en favor de las casas de estudio. En los últimos años, las movilizaciones en rechazo a los recortes presupuestarios y a las bajas salariales durante el gobierno de Mauricio Macri fueron masivas y nuclearon a estudiantes, docentes y no docentes.

En este sentido, señala el informe, «en un contexto de bajos niveles de participación en manifestaciones y organizaciones sociales, sindicales y políticas, se observa una moderada tendencia hacia la movilización por los derechos de las mujeres, las cuestiones medioambientales y la educación pública». Frente a la pregunta sobre cuál fue el motivo por haber marchado en el último año, el primer lugar fue para movilizaciones relacionadas con cuestiones ligadas a medioambiente y Universidad pública (8,4), seguido por marchas de género (8).