La gestión de salud de Cambiemos se retira antes de tiempo. Nicolás Ginnobili, director del programa Incluir Salud, destinado a la cobertura sanitaria para sectores sin obra social, presentó su renuncia y el programa queda acéfalo. El resultado es que 250.000 beneficiarios bonaerenses, la mayoría discapacitados, pediátricos y de sectores vulnerables, quedaron sin cobertura médica.

El programa Incluir Salud es nacional, depende de la Agencia Nacional de Discapacidad, que responde a la Vicepresidencia de la Nación, a cargo de Gabriela Michetti, y a la Dirección Nacional de Acceso a los Servicios de Salud, que tiene como responsable a Pablo Atchabahian. El recorte de fondos se había vuelto moneda corriente y la renuncia termina de rematar esta política.

«el Programa cuenta con 245.944 afiliados, los cuales se encuentran sin acceso a la cobertura y los expone a interrumpir su tratamiento con consecuencias irreversibles»

Desde el gremio ATE denunciaron que la medida se enmarca en el «desfinanciamiento por parte de la Agencia Nacional de Discapacidad», órgano de aplicación, hacia el programa. Apuntan que «en los últimos meses la situación se ha vuelto insostenible» por la falta de cobertura médica y de pago a los prestadores.

«Actualmente el Programa cuenta con 245.944 afiliados, los cuales se encuentran sin acceso a la cobertura, lo que los expone a interrumpir su tratamiento con consecuencias directas e irreversibles en la salud y la vida de los mismos, vulnerando sus derechos como ciudadanos y exponiendo la ausencia del Estado», sostuvieron los trabajadores del programa a través de un comunicado.

Incluir Salud –antes conocido como Profe– se dirigía a titulares de Pensiones Nacionales No Contributivas (PNC), que no cuentan con obra social, y con este programa se prestan servicios del programa médico obligatorio (PMO). Ahora la única vía de acceso a la salud son los hospitales públicos, aunque desde ATE remarcan que el servicio había entrado en una etapa de vaciamiento. Los sanatorios y clínicas habían cortado la atención por falta de pago.

«El problema es que renuncian ahora y nadie se hace cargo hasta el diez de diciembre. El programa está acéfalo, nadie responde por las necesidades de los usuarios y trabajadores», dijo a Contexto Vanina Rodríguez, secretaria adjunta de ATE Buenos Aires.

«Renuncian ahora y nadie se hace cargo hasta el diez de diciembre. El programa está acéfalo, nadie responde por las necesidades de los usuarios y trabajadores»

Añadió que tras conocerse la renuncia pidieron una audiencia con las autoridades de salud provinciales, pero no tuvieron respuesta. La semana próxima puede haber marchas, mientras que los trabajadores se mantuvieron ayer en estado de asamblea permanente en los lugares de trabajo.

Además de dejar a miles de personas vulnerables sin acceso a la salud, el recorte presenta una situación de incertidumbre para los trabajadores que allí se desempeñan, todos ellos precarizados. Son 346. «No tenemos garantizada nuestra fuente laboral para el año entrante, y tampoco tenemos garantías de seguir percibiendo nuestros haberes mensuales correspondientes», concluyeron en el comunicado.