Por Ramiro García Morete

“El temporal vigila la casa/ si sube la marea espera”. Camino a Fuerte Argentino, cerca de Las Grutas, se largó a llover. El grupo -nutrido de amigas, novios y afectos de Choele Choel ya que Josefina es de allí- se quedaría cohibido. “A veces es bueno andar sin paraguas”, dirá Manuela, quien ese 15 de enero de 2017 cumplía años. Aunque se referirá a otra cosa. O no. Porque cuando vieron escapar las tortugas a paso lento pero temerario, la imagen quedó impregnada y se volvió palabra. Casi como en aquel departamento de 12 y 62, en el invierno de 2012, cuando una melodía les sugirió aires marítimos y buscar términos acorde, con la guitarra en mano y el ukelele hoy abandonado viendo como componían “Marejada”. La canción, mucho mejor que la “horrible” de título “No es que te olvide”, no solo iniciaría “Mundar” (primer disco de 2014) sino que también confirmaría algo que habían advertido cuando se conocieron en las clases de Verónica Benassi. Entre ejercicios de canto habían sentido poco tiempo atrás la misma química que las llevaría varias veces a cargar carpas, mochilas e instrumentos de mano, por no decir “chirimbolos”. Lo cierto es que al llegar a la casa de Las Grutas, disertaciones varias sobre las tortugas y cómo viven con su guarida a cuestas, dispararían una canción tan bella como potente. No hacía tanto que habían editado “La trama de los confines” y las inclemencias y burocracias de la edición independiente las había agotado. Pensar un nuevo disco no estaba en los planes. Pero los viajes, se sabe, son transformadores. En sintonía con sus discos anteriores, el trío integrado por María José Tolosa (voz, percusión, metalofó), Josefina Hernalz Boland (voz y guitarra) y Manuela Belinche Montequín (voz, acordeón, sintetizador) conformaron un repertorio breve pero conciso y de alto vuelo.

Canciones electro acústicas entonadas por una voz colectiva que trasciende las armonías vocales y se basa en una poética conjunta; melodías cobijadas por sutiles arreglos de guitarras  y acordeones épicos donde se concilian aplomo y emocionalidad ante un escenario atestado de ruinas, batallas, temporales y fuego. “Intemperie” ( 2019) -con el aporte  de Mauro López Sein en bajo, Lautaro Zugbi en guitarra y Seba Alonso en bata- es el resultado para esta banda que viaja con lo puesto y que se mueve habitando su propia casa: la canción.

“La música te deja un poco a la intemperie. Está la necesidad de permitirse dejar las canciones así y que la intemperie penetre eso que componemos. Y también estas imágenes están dando vueltas: de la batalla, del temporal, del deshielo. Un montón de imágenes referidas a esa exposición a la que está bueno animarse”, introduce Manuela.

Ese imaginario que recorre “intemperie” podría vincularse también con la agitada coyuntura: “Totalmente. Somos una banda totalmente atravesada por el contexto político, social y cultural. A las tres nos atraviesa profundamente esto que estuvo ocurriendo en los últimos años. Nos conocimos en otro momento político de la Argentina y vivimos esa transición. Pero también por vivencias particulares nuestras ligadas a los nuevos roles y nuevas posibilidades como colectivas femeninas. No sé si está en las letras, pero sí en los imaginarios”. Pero aclara: “Siempre con la posibilidad de dejar abiertos otras escuchas posibles”.

“Hay mucho de la composición que es muy colectiva. Ya da asco”, bromea la música. “Yo siempre tengo algunas letras pero que inician el camino. Y en general Jose tiene su guitarra, va  tirando melodías. Intervenimos los tres en las partes instrumentales de las otras. Hay mucho diálogo”.

Respecto a la producción de los materiales discográficos, propuestas de esta índole -más orgánicas y acústicas que otras- infieren un trabajo más complejo del que se piensa. “Fuimos aprendiendo en el transcurso de los tres materiales. Primero fue un registro. No hubo preproducción, no pensamos nada. Grabamos y quedó. En los otros intervino Lauta Sugbi, que fue un poco el productor musical de los dos discos y que toca bastante en los shows. La idea que está por detrás es potenciar lo que ya se escucha. No somos del biribiri, por ahí alguna cosita de fantasía. Pero nos ceñimos más a lo que suena”.

Beirut, Lasha de Sela, Juana Molina y rock nacional son algunas de las múltiples referencias de esta agrupación que planea una gira por Uruguay, tras recibir el apoyo del INAMU. A la par -y con realización de Santiago Martínez y Antonio Zucherino- están armando videoclips para cada una de las cinco canciones de “Intemperie”, pensando también en mover el material a lo largo del inminente 2020.