Trabajadores y trabajadoras de la Subsecretaría de Obras Públicas, dependiente del Ministerio de Infraestructura, este miércoles se manifestaron en las puertas del edificio para denunciar la precarización que están atravesando. «Uno de cada tres empleados no sabe si en enero va a seguir trabajando», advirtieron.

Con una «carteleada», reclamaron el pase a planta permanente, ante la incertidumbre laboral que atraviesan promediando el final de la gestión de María Eugenia Vidal y del ministro Roberto Gigante.

«Necesitamos el pase a planta de los 470 trabajadores precarizados cuyos contratos vencen el 31 de diciembre, teniendo a los compañeros en una total incertidumbre. Al igual que al futuro de nuestro Ministerio», advirtieron.

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Explicaron que «uno de cada tres empleados no sabe si en enero va a seguir trabajando», al estar bajo regímenes de contratos temporales, siendo monotributistas en el marco de la Ley de Emergencia Administrativa.

En este escenario, los reclamos puntuales van destinados a la actual mandataria, mientras que apuestan a que el gobernador electo Axel Kicillof mejore las condiciones laborales. «Nuestros contratos vencen en diciembre. Solicitamos la continuidad laboral en mejores condiciones para seguir desarrollando nuestro trabajo en un contexto de igualdad y bienestar».

Ante la escalada inflacionaria, también recordaron una de las promesas de Vidal: el bono a los trabajadores, el cual fue autorizado por la asesoría de Gobierno pero nunca abonado. «Lo que necesitamos es justo, y además el bono de Vidal nos dejó afuera a la mayoría de los trabajadores de Obras públicas», advirtieron. «Solo lo cobramos el 5,6% de los trabajadores», apuntaron.