La caída de la actividad sigue impactando de lleno en los comercios de La Plata. En el tercer trimestre del año, el 63% de los negocios tuvo una caída de las ventas y, en promedio, las ventas disminuyeron 19% respecto al mismo período del año anterior. Los datos pertenecen al informe «Encuesta Comercios de La Plata» que elabora de manera trimestral la Facultad de Ciencias Económicas de la UNLP.

El estudio es una muestra representativa (quinientos casos) de un listado de locales que se obtiene a partir del relevamiento de las principales zonas comerciales de la ciudad. La particularidad del estudio al que accedió este medio es que todos los rubros registran caídas, a pesar de que la comparación es con 2018, un año también marcado por la crisis económica, por lo que el estudio da cuenta de la prolongación de la crisis. En el trimestre anterior, la caída había sido incluso más pronunciada: 24%.

«La Plata está pasando por una recesión muy profunda y extensa, y muy transversal a todas las ramas de la actividad, producto principalmente de la baja del consumo y el poder adquisitivo de los salarios», dijo a Contexto Agustín Lodola, director del sondeo.

Lodola: «La Plata está pasando por una recesión muy profunda y extensa, y muy transversal a todas las ramas de la actividad, producto principalmente de la baja del consumo y el poder adquisitivo de los salarios».

Los que peor registro tuvieron, por debajo del promedio de –19%, fueron Textiles y prendas de vestir (–46%), Diarios, libros, música y deportes (–37%), Informática y comunicaciones (–27%) y Restaurantes (–23%).

La caída se explica mayormente (la mitad) por el rubro Textiles y prendas de vestir: 9 de los 19 puntos porcentuales de la caída de ventas. «Lo textil tiene mucha incidencia, explica mucho la situación general», afirmó Lodola, quien añadió que buena parte de los negocios consultados son de ese rubro.

La inflación (71%) y la falta de demanda (53%) son los principales motivos macroeconómicos que explican los comerciantes consultados por las bajas ventas, producto de la caída del poder adquisitivo. En los últimos doce meses, los salarios perdieron 11 puntos frente a la inflación, según datos del índice de salarios del INDEC.

Para salir de esta situación, según los comerciantes, a nivel nacional se deberían priorizar políticas para «aumentar los salarios de los empleados públicos» (29% de los casos), sector que explica buena parte de la masa de trabajadores en La Plata. «Que los empresarios nos digan que el aumento de los salarios de los empleados públicos es la principal política que reclaman es bastante ilustrativo de cómo los comerciantes ven que sus comercios dependen del consumo», completó Lodola.

«Que los empresarios nos digan que el aumento de los salarios de los empleados públicos es la principal política que reclaman es bastante ilustrativo de cómo los comerciantes ven que sus comercios dependen del consumo»

También piden realizar una «reforma tributaria» (29% de las consultas). En tercer lugar figura Tarifas, otra medida que signó a la gestión Cambiemos. Aquí, una particularidad: el 80% de los encuestados ha sufrido cortes de energía durante el trimestre julio-septiembre.

Asimismo, a nivel local, la mayor preocupación son las políticas de «seguridad» (53%) y en segundo lugar «estacionamiento» (46%).

De cara al futuro, hay cautela a la hora de invertir. Solo el 7% de los comercios expresa que aumentará la dotación de personal, y el 66% de los negocios encuestados manifiesta que no realizará nuevas inversiones.

La caída del consumo, por el debilitamiento del mercado interno, es un problema de La Plata y de alcance nacional. Los últimos datos del INDEC al respecto, correspondientes al Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) –que mide la actividad económica–, indicaron que Comercio mayorista, minorista y reparaciones y la Industria manufacturera fueron los sectores con mayor incidencia negativa en todo el país.

En agosto la actividad cayó 3,8%, y en comercio 8,8%. En la otra punta del gráfico se ubicaron las actividades relacionadas al agro, uno de los pocos sectores favorecidos por el modelo económico macrista. Agricultura, ganadería, caza y silvicultura creció 6,5% y Explotación de minas y canteras, 3,8%.