El 7 de junio de este año, el intendente Julio Garro desalojó con una inusitada presencia policial en Plaza San Martín a cerca de trescientas manteras que vendían, en su mayoría, ropa usada, y recrudeció la persecución a quienes, ante la falta de salida laboral, recurren a la venta en la vía pública como forma de sobrevivir. Desde entonces, las mujeres vendedoras se mantienen organizadas y llevaron el caso a la Justicia con un amparo, en busca de una solución al conflicto.

Este jueves se realizó la segunda audiencia en el Juzgado Civil y Comercial N° 5, adonde llegaron las manteras y representantes de la Municipalidad de La Plata. Allí se acordó una reunión para el 19 de diciembre, donde el Ejecutivo local deberá presentar una propuesta para resolver la situación.

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Las manteras advirtieron que las autoridades municipales no solo llegaron a la primera audiencia sin propuesta alguna, sino que en la segunda intentaron prolongar el próximo encuentro para 2020. Sin embargo, la jueza Fabiana Corardi desestimó el pedido, escuchando el reclamo de las trabajadoras que buscan una solución lo más pronto posible y que se les garantice la posibilidad de, mientras tanto, poder trabajar en Plaza San Martín como lo hacían habitualmente. Sin embargo, nuevamente este viernes se toparon con la presencia policial.

«Nos dijeron que íbamos a trabajar tranquilas hasta la próxima audiencia. Hoy nos encontramos que vinimos a trabajar y estaba la plaza minada de policías, con Control Urbano. No nos dejaron armar mantas porque hay una orden que viene del Municipio, que mandó a la Comisaría Primera para sacarnos», explicó a Contexto Débora, una de las vendedoras.

«Nos dijeron que íbamos a trabajar tranquilas hasta la próxima audiencia. Hoy nos encontramos que vinimos a trabajar y estaba la plaza minada de policías, con Control Urbano»

Respecto de la solución municipal, la mantera destacó que en la instancia judicial se apuntó a que el Municipio «deberá dar una ubicación y dar una solución a la problemática».

«Accedieron al diálogo por el amparo, pero hoy nos encontramos con la policía en toda la plaza», destacó Débora. «Es ya un ensañamiento contra nosotras», agregó.