Por Pablo Pellegrino

Hace pocas semanas, el periodista de Clarín Eduardo Paladini hizo un interesante análisis sobre el desempeño de los salarios de los trabajadores y las elecciones nacionales que se celebraron el pasado domingo. El cronista analizó los datos desde noviembre de 2017 (la elección legislativa) hasta la actualidad y concluyó: «El balance es contundente: hubo 17 derrotas de los sueldos versus los precios, contra apenas 1 empate y 2 victorias. Un récord insoportable para el entrenador de cualquier disciplina. ¿Se podía ganar una elección así?». 

Al paupérrimo récord del «entrenador» hay que añadirle hoy una nueva derrota de los salarios durante agosto informada el jueves por el INDEC. Según el informe del órgano estadístico, el índice de salarios total, que incluye a los registrados públicos y privados y los informales, registró un aumento del 2,4% frente a una escalada de los precios que llegó al 4% ese mismo mes. 

En esos ocho meses de 2019, además, la inflación acumulada fue de 31,8%, frente a un avance de los salarios en promedio que alcanzó los 26,5 puntos porcentuales, es decir, 5,3 puntos menos. Peor aún es el desempeño interanual: desde agosto de 2018 hasta el mismo mes de este año, el total de asalariados registrados y no registrados tuvieron en promedio un aumento del 42,4% y los precios avanzaron en el mismo período un 54,5%.

Pero en lo que respecta a las cifras laborales durante la Administración de Mauricio Macri, no solo los salarios registrados perdieron por goleada. Recientemente, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de la ONU (Cepal) difundió el reporte de coyuntura laboral en la región que elabora junto a la Organización Internacional del Trabajo, donde destacan el caso argentino como uno de los que peor desempeño del salario mínimo real del continente tuvo: 17,4% se redujo ese indicador en el país «debido a la inflación», según el organismo que elabora el informe con base en datos oficiales de los países. 

Menos trabajo «de calidad»

El Ministerio de Producción y Trabajo difundió también el jueves su reporte del trabajo registrado correspondiente a agosto y los resultados son similares al «récord insoportable de cualquier entrenador». 

«En agosto de 2019 hubo 12.106.981 trabajadores registrados; 125.041 menos que un año atrás», informó el organismo que conduce Dante Sica. Las cifras son alarmantes: en un año los únicos empleos registrados que crecieron fueron los públicos, los de casas particulares y los monotributistas sociales, mientras que los trabajadores registrados del sector privado fueron 140.400 menos que un año atrás; los monotributistas fueron 18.200 menos y los autónomos 10.000 menos. 

La impactante destrucción de los denominados «empleos de calidad» en el sector privado fue liderada por el rubro Industrias manufactureras (56.700 trabajadores menos en un año); Comercio y reparaciones (–43.400); Transporte, almacenamiento y comunicaciones (–17.700) y los trabajadores de la construcción (–12.800). 

Las remuneraciones de los asalariados del sector privado también corrieron de atrás los precios: la remuneración mediana alcanzó los 36.207 pesos (un aumento interanual del 43%), mientras que la remuneración promedio fue de 46.405 pesos (48,3% más que doce meses atrás). Ambas mediciones se ubicaron por debajo de los 54,5 puntos de inflación que hubo en el período.