Mientras se desarrolla la etapa de transición de cara al traspaso de poder en diciembre, son varios los sectores productivos y del trabajo que ya comienzan a plantear sus preocupaciones y perspectivas al presidente Alberto Fernández. Entre ellos, el abanico de cooperativas de todo el país, tal como dejaron en claro esta semana con «De la urgencia frente al hambre, a la construcción solidaria de economía sostenible», un manifiesto con el que intentarán dialogar con la gestión entrante.

Nucleadas en las principales confederaciones del sector, las cooperativas elaboraron un comunicado en conjunto donde buscarán presentar al nuevo jefe de Estado sus principales prioridades de cara a la Argentina que se viene y formar parte de la mesa de discusiones para las soluciones. Alimentación, trabajo y la garantía de un «gran acuerdo social» son algunos de sus puntos sobresalientes.

«Es necesario reconocer que la alimentación es un derecho y construir un amplio acuerdo social que lo garantice. El movimiento cooperativo y mutual, en forma consecuente con sus valores y su historia, aspira a participar activamente en su construcción». Así comienza esta proclama, que lleva la firma de entidades como la Confederación Cooperativa de la República Argentina (COOPERAR), la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (CONINAGRO), la Confederación Argentina de Trabajadores Cooperativos Asociados (CONARCOOP) y la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo (CNCT), entre otros.

El documento plantea que las cooperativas, en sus varias vertientes, puedan constituirse como un espacio medular en la reconstrucción de la producción y la economía social, para poder combatir la grave situación de hambre en los sectores más castigados del país. «A través de sus federaciones y confederaciones, [las cooperativas] constituyen la más amplia red federal existente de organizaciones de la sociedad civil con vocación solidaria. Incluyen además múltiples perspectivas que pueden sumar diversidad conceptual y operativa a la lucha contra el hambre», expresa el texto.

«En el comunicado confluimos un amplio espectro de cooperativas, que tenemos visiones distintas. No es lo mismo la CNCT que CONINAGRO, pero nos hemos reunido a discutir estos puntos y estamos de acuerdo en esta perspectiva», dijo a Contexto Joaquín Fernández Sancha, secretario general de la CNCT, quien señaló varios puntos a tener en cuenta en el mapa del cooperativismo durante los últimos años de gestión macrista.

«En el esquema del macrismo las cooperativas tuvimos muchos problemas, porque ellos creían en el emprendedorismo, en el individualismo. Por eso la figura de la cooperativa, el trabajo colectivo, no era visto con buenos ojos. Entonces no nos podían correr con nuestros oficios, pero sí con lo administrativo. En la provincia de Buenos Aires se impuso que las cooperativas paguemos ingresos brutos, que antes no sucedía», señaló el referente de la CNCT.

A esto se suma el cambio de paradigma de fomento por parte del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), organismo encargado de regular la actividad de cooperativas y mutuales. «Durante los últimos años, el INAES cerró más de 8 mil cooperativas de trabajo. A esto se suma la crisis económica general. Por suerte, estamos con esperanza de que Alberto Fernández reactive la economía y nosotros seamos motor de esto», expresó Fernández Sancha.

A las firmas ya citadas en el documento se suman las de la Confederación Argentina Interfederativa de Cooperativas de Electricidad y otros Servicios Públicos (CONAICE), la Confederación Argentina de Mutualidades (CAM), la Confederación Nacional de Mutualidades de la República Argentina (CONAM) y Aseguradoras del Interior de la República Argentina (ADIRA).