El actual presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, y su entorno podrían estar involucrados en el asesinato de la concejala de Río de Janeiro, Marielle Franco. La oposición exige investigar cuál es el vínculo que los sospechosos tienen con el mandatario y por qué horas antes del crimen desde la propia casa de Bolsonaro se autorizó la entrada al complejo Viviendas da Barra a uno de los sospechosos.

El 14 de marzo de 2018 a las 21:30, fue asesinada la concejala Marielle Franco. Ese mismo día, a las 17:10, uno de los sospechosos del crimen, Elcio Vieira de Queiroz, ingresó al complejo donde vivía el entonces diputado y hoy presidente de Brasil.

Según consta en los registros y según habría atestiguado el guardia de seguridad que controlaba ese día el ingreso y egreso de personas en el complejo, Vieira de Queiroz dijo que iba a visitar la casa 58, que es la vivienda de Jair Bolsonaro. El guardia asegura que llamó a la casa para pedir la autorización del ingreso y desde la casa aprobaron el ingreso.

En el testimonio el guardia también señala que vio por las cámaras de seguridad que el auto no se dirigió a la casa 58 sino a la 66, por lo que volvió a llamar a la vivienda de Bolsonaro, desde donde le informaron que sabían que Vieira de Queiroz se dirigía allí. La casa 66 pertenece al otro sospechoso del asesinato, el expolicía Ronnie Lessa.

Minutos más tarde, Vieira de Queiroz y Lessa abandonaron el complejo en el auto que fue identificado como el vehículo desde el que partieron los disparos que terminaron con la vida de Marielle Franco y su chofer Anderson Gomes.

Bolsonaro aseguró que el día del asesinato de Marrielle Franco no se encontraba en Río de Janeiro, sino en la Cámara de Diputados de Brasilia, pero no aclaró quién o quiénes estaban en su casa ese día.

Según aseguran diversas fuentes, el Supremo Tribunal Federal (STF) deberá investigar si el presidente de Brasil está involucrado en la causa del asesinato de la concejala.

La presidenta del Partido de los Trabajadores (PT), Gleisi Hoffmann, señaló por Twitter: «Las serias revelaciones sobre la cita de Bolsonaro en las investigaciones sobre el asesinato de Marielle y Anderson requieren explicaciones urgentes. Solidaridad con la familia de Marielle y su partido el PSOL».

Por su parte, el presidente del bloque de diputados del PT, Paulo Pimenta, se preguntó: «Si Bolsonaro no estaba en casa, ¿quién autorizó al supuesto asesino de Marielle a entrar en su condominio diciendo que iba a ir a su casa? ¿Cómo sabía que Bolsonaro vivía allí? ¿Fue allí otras veces?».

En la misma línea, Guillherme Boulos, ex candidato a presidente por el Partido Socialismo y Libertad (PSOL), criticó la actitud del ministro de Justicia y ex juez federal, Sergio Moro. «De juez a abogado de milicias. Ayer preguntamos cuánto tiempo pasará hasta que Sergio Moro salga en defensa de su jefe. Menos de 24h: ya solicitó más testimonio del portero y cuestionó la evidencia».