Los barrios de la periferia platense continúan su lucha contra la falta de políticas públicas, tras casi cuatro años de gestión del intendente Julio Garro en el poder. En este caso, fue el oeste de la capital bonaerense el que decidió salir a la calle para exigir que la Municipalidad se haga cargo, de una vez por todas, de las múltiples problemáticas que atraviesan los vecinos de la región por el abandono y el deterioro.

Por ello, vecinos y vecinas junto a organizaciones barriales se movilizaron y protestaron en la avenida 520 a la altura de calle 185, donde buscaron dar visibilidad al conjunto de problemas que atraviesan. Se trata de decenas de residentes de Melchor Romero, Lisandro Olmos, Abasto y Etcheverry que exigen respuestas definitivas tanto al Municipio como a Provincia y Nación.

«Mientras el centro de la ciudad brilla producto de las sucesivas gestiones municipales que se encargan de maquillarla y los carteles de campaña, en los barrios humildes donde habitamos les de abajo, les trabajadores, las quinteras no se puede caminar porque las calles son canales de barro, las casas no tienen chapas y las pocas pertenencias se perdieron bajo el agua. A la vez, la situación precaria de les pequeños productores hortícolas se profundiza», manifestaron a través de un comunicado firmado por las principales organizaciones barriales que se presentaron.

Marina: «La protesta fue a raíz de la tormenta del sábado. Nadie vino de la Municipalidad a socorrernos ni a brindarnos ayuda. nadie. Solamente los comedores barriales pudimos organizarnos para darnos una mano entre nosotros».

«La protesta fue, fundamentalmente, a raíz de la última tormenta del sábado. Nadie vino de la Municipalidad a socorrernos, ni a brindarnos ayuda. Absolutamente nadie. Solamente los comedores barriales pudimos organizarnos para darnos una mano entre nosotros», dijo a Contexto Marina, referente del Comedor Barrio Nuevo. En el barrio que lleva el mismo nombre, en la zona de Melchor Romero, unas ochenta familias se vieron inundadas con un metro de agua adentro de las casas.

«La Municipalidad no es capaz de enviar un camión de la basura, tampoco se hace cargo del dragado del arroyo Rodríguez, el zanjeo de la zona, la inasistencia ante cualquier problema, son todos los problemas que se van sumando desde años y después se observa cuando se inunda todo», agregó la referente de la institución. Además, aclaró que después de la protesta la Comuna siguió sin ofrecer atención, ni siquiera de parte del delegado barrial.

Además, según detallaron, aun a pesar de las precarias condiciones de vida, los alquileres «llegan a los 8.000 pesos, las boletas de luz son impagables, los campos se inundan y los invernaderos se destruyen». Los residentes denuncian que la subsistencia de las familias está en «serio peligro» y que las viviendas son precarias, de madera y sin ventilación ni cloacas.

«Estamos cansadas de vivir así y nos manifestamos demandando al Estado municipal, provincial y nacional que se haga cargo y destine los fondos necesarios para que nuestras condiciones de vida cambien. Basta de ser un barrio olvidado», demandaron durante la protesta del último lunes.

Del reclamo participan y apoyan también instituciones barriales como el Comedor Barrio Nuevo, Comedor Rayito de Sol, Comedor Latinoamérica, Comedor Estancia Chica, Comedor Comunidad Agraria, Comedor La Unión y Casa de las Mujeres Organización SIEMBRA.