Otrans Argentina, junto con la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), con el apoyo del Fondo Internacional Trans, presentó este miércoles el «primer informe de personas trans y travestis en contextos de encierro», un documento clave que echa luz sobre un escenario preocupante, sin políticas públicas concretas para la comunidad.

El informe fue presentado este miércoles en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP en un panel que integraron el secretario de Derechos Humanos de la casa de estudios, Jorge Jaunarena, el director ejecutivo de la CPM, Roberto Cipriano García, y la secretaria general de Otrans, Claudia Vásquez Haro.

«Es un trabajo fundamental para el trabajo en las cárceles y fundamental para ver propuestas alternativas, de mejoras en las situaciones de las personas trans y travestis dentro de las cárceles. Los presos y las presas son muy vulnerables, pero la situación de trans y travestis es mucho más vulnerable todavía», consideró Jaunarena.

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Por su parte, Cipriano se adentró en el informe que pone en el foco en las cárceles del ámbito bonaerense y federal (Ezeiza) y destacó el nivel de deterioro de estas instituciones. «La provincia de Buenos Aires atraviesa una de las mayores crisis en lo que es el sistema penal. Hemos superado las 50 mil personas detenidas, 15 mil personas nuevas detenidas en los últimos tres años, a partir de unas políticas represivas muy importantes, que no son nuevas en la provincia pero que han recrudecido con este gobierno», introdujo.

«Cualquier persona detenida en la provincia de Buenos Aires está sometida a un régimen de tortura, a una práctica sistemática, está alojada en condiciones inhumanas de detención, en lugares sobrepoblados y hacinados (donde cabe una persona hay dos, tres y hasta cuatro), pasan mucho hambre», describió. «Pero particularmente las personas trans, en un sistema que sigue un modelo binario y heteronormativo, que no contempla ninguna cotidianidad en las personas trans y travestis, a las violencias que sufren por ser personas privadas de la libertad, se le agregan las violencias por su condición de travestis/trans», agregó Cipriano.

en la Provincia de Buenos Aires hay 138 mujeres trans/travestis en contexto de encierro, 87 de las cuales brindaron testimonio a OTrans.

Según detalla el informe, en la provincia de Buenos Aires hay 138 mujeres trans/travestis en contexto de encierro, 87 de las cuales brindaron testimonio a Otrans. En ámbito federal (Ezeiza) se encuentran alojadas 44. Mientras que en ámbito provincial son 94: 19 en la Unidad Alcaidía Penitenciaria N° 44 de Batán, 62 en la Unidad Penitenciaria N° 32 de Florencio Varela, y 13 en la Unidad Penitenciaria N° 2 de Sierra Chica. Según detallaron desde la CPM, en esta última las mujeres trans y travestis comparten pabellón con agresores sexuales.

A raíz de entrevistas a las detenidas, desde Otrans detallaron que las vejaciones van desde el no reconocimiento de la identidad autopercibida y la falta de acceso a la salud y tratamientos hormonales, hasta abusos, violaciones de detenidos y agentes penitenciarios y violentas requisas.

«Esta es la prueba de la violación a los derechos humanos de manera sistemática a un colectivo que históricamente ha sido vulnerado», destacó Vásquez Haro en relación con el informe presentado.

Un dato no menor es que a partir de 2016 se incrementaron en un 100% las detenciones arbitrarias, vejaciones y torturas a travestis en contextos de encierro. En este marco, el 65% de las trans y travestis detenidas son migrantes, y el 16% no conoce su causa ni ha tenido contacto con su defensor.

vÁSQUEZ hARO: desde 2015 a la fecha «se han incrementado un 100% esas detenciones arbitrarias, torturas, malos tratos, vejaciones».

La referenta de Otrans consideró que «es muy claro que la alianza Cambiemos, cuando asumió, no solo arremetió con el Decreto 70/2017 (Ley de Migraciones), que implica un retroceso en materia de leyes y derechos humanos en relación a la migración, que sirvió como un mecanismo también para la criminalización de los y las migrantes en la Argentina, que se ve claramente en las detenciones arbitrarias en la gran cantidad de travestis y trans migrantes».

Según destacaron en la presentación, cuando el 50% de los varones están detenidos con prisión preventiva y las mujeres en un 65%, este número sube exponencialmente si se trata de mujeres trans y travestis: el 86% de las personas trans y travestis están con prisión preventiva a la espera del juicio.

En cuanto a la salud, el 73% manifestó padecer enfermedades crónicas, que se vieron agravadas por el contexto de encierro, mientras que más del 30% contrajo enfermedades evitables dentro de prisión. En este escenario, en los últimos dos años tres mujeres trans murieron en el Penal de Florencio Varela: Pamela Macedo Panduro, Angie Velázquez Ramírez y Damaris Becerra Jurado, mientras que Brandi Bardales Sangama falleció en el Hospital San Martín de La Plata tras un allanamiento policial.

«Las identidades travestis y trans sufrimos la doble criminalización, a través de prácticas vejatorias, de torturas, tratos crueles e inhumanos, e incluso el abandono y la muerte», expuso Vásquez Haro.

«El Estado provincial y nacional está obligado a dar respuestas urgentes, desde un enfoque diferenciado, a las demandas del movimiento travesti y trans, que históricamente ha sido víctima de dicho sistema de exclusión, encarnado en las sujetas de nuestra investigación, más aún cuando estas problemáticas se maximan en contexto de encierro», dijo.

En este punto, Vásquez Haro hizo hincapié en la necesidad de que se aplique la Ley de Cupo Laboral Trans, frenada por la gobernadora María Eugenia Vidal en provincia de Buenos Aires. «Cuando hay un gobierno que tiene bien en claro que va a gobernar para unos pocos, para los que más tienen, en detrimento de las mayorías, que somos los sectores más pobres, más vulnerables y que eso se complejiza en los cuerpos de travestis y trans, la cárcel es el único que nos llega», remarcó.

En ese camino recordó que no solo no hay posibilidad de implementar el cupo laboral, sino que además «las compañeras no pueden proyectarse porque hay un destino preparado para las travestis: si sos travesti, tenés que ir a la calle, prostituirte, y sabemos muy bien que la expectativa de vida no supera los 35 años», concluyó.