Pergamino es el lugar que eligió ayer Mauricio Macri para continuar su recorrido de campaña con el mentado tour del «Sí Se Puede». Junto a María Eugenia Vidal y el ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, el presidente aprovechó la escala en ese distrito para visitar las instalaciones de la planta local Seeds Energy, un emprendimiento energético respaldado por el gigante multinacional de los agroquímicos Monsanto.

Lo que no tuvo repercusión a nivel mediático fue que la propia ciudad de Pergamino se encuentra en medio de una fuerte controversia debido a un fallo judicial que determinó la imposibilidad de consumir agua potable a causa del grado de contaminación por glifosato y arsénico. Los residentes se encuentran en estado de alerta por los riesgos generados por el uso de agroquímicos, cuyo uso es fomentado por el mismo sello empresarial de la planta que ayer visitó Macri.

«el pronunciamiento de Macri en varias ciudades, como en Entre Ríos, contra las limitaciones a los agrotóxicos en las escuelas rurales es muy inoportuno»

Seeds Energy Group fue creado por dos ex ejecutivos de Monsanto, antecedente que comparten con el actual ministro de Agroindustria de la provincia, Leonardo Sarquís, quien también fue gerente de la empresa en el país.

Fue un peritaje de la Corte Suprema de la Nación, a mediados de abril, el que detectó que el agua de Pergamino contiene dieciocho tipos de agroquímicos y representa un riesgo para la salud. El pasado 3 de septiembre, el Juzgado Federal de San Nicolás estableció que no se podrá fumigar a menos de mil metros de la planta urbana en forma terrestre y a menos de tres mil de forma aérea.

La lucha contra las fumigaciones tuvo su impulso de la mano de Sabrina Ortíz, quien junto a su esposo e hijos padecen diferentes enfermedades a causa de la presencia de agroquímicos en sangre. Ortíz es referente de Madres de Barrios Fumigados de Pergamino, un colectivo de vecinos que ahora lucha contra la injerencia de los agroquímicos en la salud de la comunidad.

«Creemos que el pronunciamiento de Macri en varias ciudades, como en Entre Ríos, en contra de las limitaciones a los agrotóxicos en las escuelas rurales es muy inoportuno. En nuestra ciudad se detectaron dieciocho químicos en el agua, yo tengo a mis hijos enfermos con daño celular. No hay control y estamos en una zona de núcleo sojero. Nuestro intendente tampoco nos recibió ni nos abrió las puertas, al menos sea para saber qué era lo que nos pasaba», dijo Ortíz en comunicación con Contexto, instantes previos a dirigirse junto a su agrupación a la actividad del presidente en la planta de Seeds Energy

La misma vocera del colectivo de Madres fue quien señaló que desde hace años Monsanto incluso auspicia una maratón organizada por la Fundación Leandra Barros, a beneficio de un centro oncológico. «Es muy fuerte ver cómo lavan su imagen en eventos deportivos o culturales. Te envenenan, te enferman, pero colaboran con una remera», expresó Ortíz en su momento, en diálogo con el portal iProfesional.

«yo tuve la oportunidad de atenderme a través del sistema privado, hay gente que ni siquiera puede atenderse en centros públicos»

«La ADA, que es la autoridad del agua en la provincia, salió a desmentir lo que la Justicia peritó. Esto se ha comprobado a nivel científico por distintos peritos. Nosotros esperábamos que al menos nos recibieran. Incluso la situación se agrava por la falta de alcance de la Secretaría de Salud a las familias más humildes. Yo tuve la oportunidad de atenderme a través del sistema privado, hay gente que ni siquiera puede atenderse en centros públicos», agregó Ortíz a Contexto.

Ritondo y la Masacre de Pergamino

Por otro lado, cabe señalar que la marcha de «Sí Se Puede» incluyó la presencia del ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, quien supo ausentarse de la ciudad gobernada por Javier Martínez desde la trágica Masacre de Pergamino, ocurrida en 2016. Se trata del incendio donde murieron siete personas que se encontraban encerradas en una comisaría inhabilitada para detenciones.