Por Rocío Cereijo

Mujeres indígenas de territorios en conflicto llevan adelante una toma pacífica en el Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda de la Nación y exigen a Rogelio Frigerio una mesa resolutiva interministerial. El reclamo reúne a mujeres de comunidades mapuche, mapuche-tehuelche, qom, moqoit, mbya-guaraní y tapiete. «Venimos con propuestas que creemos contribuirán a ayudar a la lucha contra el cambio climático y a restablecer la equidad y reciprocidad entre los pueblos», manifestaron. 

«Basta a este sistema capitalista, racista y patriarcal que está poniendo en riesgo la vida del planeta», manifestaron las mujeres que se encuentran en la sede de 25 de Mayo 101 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires desde el miércoles pasado. «Acusamos de terricidio a los gobiernos y a las empresas que están asesinando nuestros territorios» expresaron, y explicaron este concepto: «Llamamos terricidio al asesinato no solo de los ecosistemas tangibles y de los pueblos que lo habitan, sino también al asesinato de todas las fuerzas que regulan la vida en la tierra, a lo que llamamos ecosistema perceptible».

Caneo: «estamos defendiendo el territorio, de Norte a Sur, del extractivismo y de la entrega sin tener conciencia del daño irreparable que le generan al territorio».

En diálogo con Contexto, la activista mapuche Marilyn Caneo comentó que junto a sus compañeras están «defendiendo el territorio, de norte a sur, del extractivismo y de la entrega sin tener conciencia del daño irreparable que le generan al territorio» y de los avasallamientos contra las comunidades «que somos las guardianas». Entre las denuncias presentadas al gobierno nacional se encuentran desapariciones forzadas, niños que no pueden ir a la escuela porque son perseguidos por la policía, la militarización de los territorios, el entubamiento de ríos para entregarlos a las mineras, los complejos turísticos devastadores y la contaminación.

El ministro del interior Frigerio, afirman, «nos atendió, pero no nos dio una respuesta. Nos dijo que no tiene la facultad ni el poder, ni el trato con las provincias. ¿Qué hace entonces? Debería darnos una solución, si no para qué está», exclamó Caneo. Además, la activista convocó a unirse al reclamo que llevan adelante «mujeres ancianas, mujeres jóvenes y una niña de tres años» en la dependencia ministerial. «Hay una esperanza, y esa esperanza la encabezamos las mujeres, tanto las indígenas como las blancas, para que realmente se tenga conciencia de lo que estamos defendiendo», soslayó. 

«[Frigerio] nos atendió, pero no nos dio una respuesta. Nos dijo que no tiene la facultad ni el poder, ni el trato con las provincias. ¿Qué hace entonces? Debería darnos una solución, si no para qué está»

Asimismo, expresó que con sus compañeras se encuentran «en defensa del territorio y de la vida en general, no individual», y que no claudicarán hasta obtener una respuesta por parte del Poder Ejecutivo. «La lucha de los pueblos indígenas surge a partir de la colonización de nuestros territorios. La única respuesta que tenemos del gobierno es bala, cárcel, y no podemos seguir soportando esta situación», concluyó Caneo. 

Por su parte, la weychafe mapuche y activista por los derechos de las comunidades indígenas, Moira Millán, sostuvo: «Estamos sumamente preocupadas por la gravedad de la situación represiva de las muertes que se extienden a lo largo de todo el país, del feminicidio indígena, y queremos decir basta». Además, manifestó su preocupación por la falta de implementación de políticas públicas destinadas a estas problemáticas: «Nos preocupa que la muerte se siga perpetuando como modelo de desarrollo económico. Estamos acá para decirle basta a tanta muerte a los territorios, a los pueblos». 

En relación con la crisis climática, Millán dijo que uno de los objetivos del reclamo es «emplazar una agenda que recuerde la vida», y apuntó contra Frigerio, que, según comentó, nunca se acercó a sus tierras y «no sabe del dolor de nuestro pueblo». Sobre este punto, en un comunicado agregaron: «No habrá posibilidad de reparar y restablecer estos ecosistemas, por más que se pueda reforestar o crear espacios verdes, la fuerza que habitó esas aéreas habrá desaparecido para siempre, estamos a tiempo de evitarlo».

El comité de Mujeres indígenas autoconvocadas integrado por miembras de la comunidad mapuche de Lof Pillan Mahuiza, Lof Cañio Cerro León y mapuche-tehuelche Lof Newen Tuaiñ Inchin, de Chubut; qom de Rosario y de nanqom, Formosa; moqoit de Tostado, Santa Fe; mbya-guaraní de Mbokajyty 2, Misiones, y tapiete de Tartagal, Salta, presentó un pedido a Frigerio. Entre las propuestas se encuentra la de «construir un modelo educativo plurinacional público y gratuito en el cual haya una participación plena y absoluta de las comunidades […] desde el nivel inicial hasta superior». 

Además, reclaman financiamiento para la creación de la pluriversidad de mujeres indígenas, reconocimiento de la medicina ancestral, cupo laboral indígena en ámbitos públicos y privados, libre determinación de los pueblos para la producción y el desenvolvimiento pleno económico, político, cultural y espiritual, control de las semillas en manos de los pueblos, solución inmediata para comunidades en emergencia hídrica, abordaje urgente de la emergencia alimentaria y desnutrición infantil en los territorios, y el «reconocimiento pleno de nuestra autoridad como Guardianas Indígenas por el Buen Vivir a través de la creación de un estamento que tenga financiamiento y nos otorgue legitimidad judicial en la gobernabilidad de nuestras comunidades».