«Estoy desbordando de felicidad. No lo puedo creer. Me estaba por tirar a una huelga de hambre porque no daba para más. Pero estoy feliz, feliz de que se hizo justicia. Voy a estar al lado de mi familia», dice Marcela Mendoza tras conocer la noticia que esperaba hace cuatro años: este martes, Casación decidió otorgarle la libertad.

Mendoza fue condenada en 2018 por los magistrados Ernesto Domenech, Andrés Vitali y Santiago Paolini, quienes la consideraron autora del homicidio de Eduardo Gómez, su expareja, quien murió en agosto de 2015 cuando intentó prenderla fuego en un auto y sobre quien recaían varias denuncias por violencia de género. Con escasas pruebas y sin tener en cuenta este contexto, le otorgaron la máxima pena en un polémico juicio, que Casación decidió anular ante las irregularidades del fallo, al tiempo que ordenó una nueva instancia judicial, mientras la mujer seguía detenida con serios problemas de salud.

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Ante esto, su defensa presentó un habeas corpus, que fue rechazado. En este marco, apeló, pidió que no se hiciera un nuevo juicio ante la Suprema Corte bonaerense, y familiares y organizaciones feministas se movilizaron en numerosas oportunidades. Este martes, finalmente, Casación ordenó su libertad.

Marcela Mendoza

En la resolución de la Sala I del Tribunal de Casación Penal, a la que pudo acceder Contexto, los jueces Daniel Carral y Ricardo Maidana responden al pedido de que se revea el habeas corpus rechazado y ponen el foco en los años que lleva detenida Mendoza sin una sentencia y con juicio previsto para dentro de dos años, que podría no llevarse a cabo si la Corte Suprema responde al pedido de la querella.

En la resolución, los magistrados destacan que «no puede pasarse por alto que la prisión preventiva […] ya lleva más de cuatro años sin que exista un juicio que se haya expedido en punto a la culpabilidad de la acusada», al tiempo que aseguran que «cuando puede avizorarse, de modo indefectible, que este proceso va a dilatarse de forma indebida, es oportuna una readecuación de las formas de garantizar la ejecución del proceso, acudiendo entonces a medios menos lesivos y que puedan resguardar la eficacia necesaria para afianzar la justicia sin desmedro de las garantías constitucionales que rodean el principio de inocencia».

En este marco, disponen «incluir a Marcela Mendoza en el régimen de la excarcelación», que se haría efectivo en las próximas horas.

Mientras tanto, se espera un pronunciamiento de la Suprema Corte. «Ninguna persona que ha sido condenada sin pruebas y se declare nulo el juicio puede ser sometida a un nuevo juicio oral, porque si no se podría, por un mismo hecho, recaer en sucesivos hechos penales», destacó en diálogo con Contexto Adrián Rodríguez, abogado de Marcela.