Tal como sucedió en mayo de este año en la planta de Benito Juárez, la firma cementera Loma Negra ahora anunció el inminente cierre de su instalación de Olavarría, después de un siglo de actividad. La noticia se conoció ayer y los trabajadores ahora se sumergen en la incertidumbre sobre qué sucederá con sus fuentes de trabajo de aquí en adelante.

«Si bien a esto lo veníamos digiriendo desde hace un montón de tiempo nunca lo blanqueaban», fueron las primeras palabras brindadas por el referente de la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA), Alejandro Santillán. Si bien la planta de Olavarría no se encontraba activa desde 2001 para producir, funcionaba para la molienda y embolsado de cementos especiales. Este nuevo cierre, en tanto, vuelve a engrosar la delicada cifra de desempleo en la provincia de Buenos Aires.

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La planta ubicada en la zona de Sierras Bayas, donde ahora se pierden unos veintidós puestos de trabajo, es donde se produjo la primera bolsa de cemento de todo el país hace más de cien años. Su producción, incluso, fue la que abasteció la construcción del Congreso de la Nación. El caso de Olavarría se suma a una serie de cierres que ya se produjeron en varios puntos del país en los últimos meses.

«La empresa está redireccionando toda su inversión en la nueva planta de Lamalí II, acá en Olavarría también, pero en detrimento de las plantas de otras partes del país como el caso de Barker y San Juan. En nuestro caso estamos peleando para reinsertar a los compañeros en la nueva planta, pero es algo de palabra por ahora. No vamos a permitir que quede nadie en la calle», dijo a Contexto Bruno Damico, delegado de AOMA en Sierras Bayas.

El dirigente gremial explicó que, si bien aún hay expectativa de lograr sostener en pie las fuentes laborales, el cierre de la planta representa una «pérdida moral y humana» para un pueblo donde la histórica fábrica supo sobrevivir la crisis del 2001. «Lamentamos que Sierras Bayas se convierta en un cementerio más de cementeras que hay en todo el país», agregó.

Vale recordar que el propio Mauricio Macri se hará presente en Olavarría este fin de semana, en el marco de su gira de campaña, donde será recibido por el intendente local Ezequiel Galli, quien gobierna bajo el sello de Cambiemos. Hay expectativas sobre qué actitud adopten los mandatarios frente a la situación de Loma Negra.

Isasmendi: «esto no tiene que ver con un problema de finanzas de la empresa, porque las ventas están en un momento récord similar al de 2015. Esto es parte de una reducción de gastos a costa de los trabajadores».

«Hay que señalar que esto no tiene que ver con un problema de finanzas de la empresa, porque las ventas están en un momento récord similar al que se alcanzó en 2015. Esto es parte de una política de reducción de gastos a costa de los trabajadores. Lo de Sierras Bayas o San Juan era sabido, era algo que presuponíamos y desgraciadamente pasó», dijo a Contexto Martín Isasmendi, referente de AOMA en la planta de Benito Juárez, uno de los casos donde se logró mayor resistencia de los trabajadores ante el avance de la empresa sobre los puestos de trabajo.

Cabe destacar que, en el caso de Benito Juárez, luego de tres meses de incertidumbre y lucha permanente, los trabajadores de la planta de Barker lograron mantener en pie la planta, pero adaptada a una nueva dinámica. Con casi la mitad menos de empleados que los que había cuando iniciaron los conflictos, la planta ahora opera con jornada reducida y sus trabajadores perciben el 70% del total de sueldo original.

«Es lo que pudimos lograr acordar con mucho esfuerzo y lucha. Ahora estamos expectantes al recambio de autoridades políticas, si la situación puede mejorar. Tenemos esperanzas de poder revertir la situación de la empresa. En base a nuestra experiencia, hemos visto que el ministerio de Trabajo funcionaron como aliados de la empresa», agregó Isasmendi.