Por Rocío Cereijo

El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) difundió un informe sobre el endeudamiento provincial en el que analiza la incidencia de la deuda sobre la recaudación provincial en el período 2004-2019. En el escrito detalla que a partir de la asunción de Mauricio Macri se abandonó el «desendeudamiento como política económica rectora» y hubo «un giro de 180 grados […] convirtiendo a la toma de deuda en la forma de financiación de gastos corrientes».

Los economistas informaron que la deuda nominal provincial creció «de manera descomunal» desde 2016 en adelante: el endeudamiento se incrementó 258% entre 2004 y 2015, con nueve años de crecimiento de PBI y tres de caída, mientras que entre 2016 y 2019 el incremento de deuda fue de 542%, con un Producto Bruto Interno comportándose de manera recesiva: tres años de caída y uno solo de crecimiento.

Los usos del endeudamiento, destinados a la «atención de las cuentas públicas que han sido fuertemente afectadas por las propias políticas de ajuste y consecuente recesión», se asemejan, para el CEPA, al periodo de Valorización Financiera 1976-2001. En este sentido, explicó que, además del repago de la deuda, el endeudamiento se utiliza para atender un creciente déficit fiscal provocado por la caída de la recaudación y de la actividad económica y por la quita de impuestos a sectores concentrados.

Los usos del endeudamiento, destinados a la «atención de las cuentas públicas que han sido fuertemente afectadas por las propias políticas de ajuste y consecuente recesión», se asemejan, para el CEPA, al periodo de Valorización Financiera 1976-2001.

En relación con la recaudación, «hubo una brutal caída relativa de la incidencia del endeudamiento sobre los recursos provinciales», y la deuda pasó a representar solo 0,37 veces la recaudación anual.

Sobre este último punto, desde el CEPA difundieron que en 2015 la deuda de las provincias ascendía a 269.384 millones de pesos y la recaudación sumaba 730.329 millones (recursos propios por 314.906 millones y 415.423 millones de coparticipación). Para finales de este año, la estimación de deuda ascendería a 1.730.026 millones de pesos y la recaudación propia de las veinticuatro provincias sumaría 961.418 millones, mientras que la coparticipación ascendería a 1.540.976 millones. En definitiva, la deuda «pesará» 0,69 de la recaudación anual, casi duplicando su incidencia respecto de 2015. 

En el documento también se expresa que, a la inversa de lo sucedido hasta 2015, el gobierno nacional promovió el endeudamiento provincial, particularmente en dólares. En relación con este punto, según el Observatorio de Deuda del Instituto de Trabajo y Economía Germán Abdala, la suma de las deudas emitidas por las provincias en moneda extranjera a julio de 2019 alcanza los 12.299,50 millones de dólares. 

Sobre la provincia de Buenos Aires, sostuvo que en 2004 el endeudamiento representaba 2,20 veces la recaudación. Sin embargo, en 2015 la deuda ascendió a 121.494 millones de pesos y la recaudación sumó 196.347 millones (recursos propios por 118.778 millones, sumados a 77.569 millones de coparticipación). Es decir, «se produjo una brutal caída del endeudamiento relativo, que pasó a representar solo 0,62 veces la recaudación anual». Finalmente, a partir de 2016 se percibió un cambio en el sentido de la curva, y «la estimación de deuda arrojada a finales de 2019 ascendería a $708.028 millones». La recaudación propia de la provincia sumaría 342.045 millones de pesos, mientras que la coparticipación ascendería a 343.339 millones.