Esta semana, el ex Zoológico de La Plata fue noticia tras la muerte de Judy, la chimpancé hembra de la especie Pan troglodytes que había ingresado al predio en 2001 y tenía 37 años. Sin problemas de salud y ni síntomas de malestar, desde el hoy Bioparque aseguraron que podría haber fallecido por «causas naturales», mientras se hacen estudios complementarios y de laboratorio.

Según detallaron trabajadores del lugar en diálogo con Contexto, «Judy era muy querida», ya que había atravesado un proceso de adaptación con Tomy, otro chimpancé de la misma especie. «Fueron criados siempre con personas, fue un trato humanizado», destacaron.

Mientras advierten que los restos podrían ser objeto de estudio de la Facultad de Veterinaria, los cuidadores muestran su rechazo y piden que sea cremada y que «sus restos descansen en África, desde donde era oriunda».

En diálogo con este medio, Martín Davis, presidente de la Fundación Zoo Arca de La Plata, organización sin fines de lucro integrada por trabajadores y extrabajadores del zoo local, destacó que Judy era «casi humana» y «filosóficamente se pueden considerar personas no humanas, como fue la orangutana Sandra en Buenos Aires».

Más allá de estas cuestiones «técnico-filosóficas», desde Zoo Arca destacan que, como «su última familia», «todos la amamos como un ser humanizado, porque sus mejores familiares y amigos fuimos los humanos, incluidos los cuidadores», precisó Davis.

En este marco, se oponen a que Judy sea objeto de estudio, según determinaron desde la Dirección de Fauna de la provincia de Buenos Aires. «Queremos que sus restos tengan un destino elegido por la familia del corazón de ella y estamos en esa lucha», aseguró Davis.

Tras el reclamo de Zoo Arca a Fauna bonaerense, las autoridades «le pasaron la pelota» al director municipal del Bioparque, Alejandro Serena, quien ahora deberá determinar qué pasará con los restos de la chimpancé.