El médico cirujano Manuel De Battista escribió una carta abierta a María Eugenia Vidal para pedirle que tome algún tipo de medida «humanitaria» a fin de asegurar la atención y la provisión de medicamentos en los hospitales públicos bonaerenses.

«Esperamos esté a su alcance tomar alguna medida de emergencia para paliar la realidad sanitaria que vivimos», señaló el profesional. No es la primera vez que De Battista se expresa públicamente sobre la situación de la salud bonaerense.

La carta completa

Señora Gobernadora María Eugenia Vidal, mi nombre es Manuel De Battista y soy médico cirujano en el Hospital Rossi de la Ciudad de La Plata. Quería hacerle llegar a través de esta carta un pedido humanitario debido a la situación que atraviesan nuestros pacientes. Si es posible por un momento que quede de lado la campaña y se tome alguna medida de emergencia en la salud de los bonaerenses.

El escenario es conocido por todos. En el último mes, se ha incrementado el costo de vida, pero la realidad de los que llegan a los hospitales es realmente desesperante. La demanda de atención ha aumentado en los hospitales públicos y unidades sanitarias producto de la crisis y no contamos con los medicamentos para hacer frente. ¿Sabia Ud. que un paciente que tiene una obra social cualquiera, la de monotributo o PAMI, a pesar de cobrar la mínima de $11.500, no recibe la medicación del hospital porque no alcanza? Nuestros jubilados, ¿cómo hacen para afrontar un 85% de aumento en sus remedios en el último mes, si sus jubilaciones no aumentaron?

Tengo que reconocer que su gestión ha realizado algunas obras en las guardias de los hospitales, como es el caso del Hospital Rossi, una obra que esperamos mejore la atención de nuestros pacientes, pero solo con ladrillos no alcanza.

Como Ud. sabrá los insumos de los hospitales tuvieron complicaciones para regularizarse con la escalada del dólar, se complicaron licitaciones y otros problemas. Imagínese si esto sucede en un hospital provincial e interzonal de derivación, la desesperación de los que asisten y ponen el cuerpo en las unidades sanitarias. Son ellos los que día a día conviven con la agudización del hambre, la violencia y las adicciones.

Por eso le pido respetuosamente una medida humanitaria. Por qué no pensar en alguna medida similar a la emergencia alimentaria en materia de salud, al menos para la provisión de medicamentos. Por ejemplo, una ley de abastecimiento o congelar los precios, como se hace en otros rubros. Los trabajadores de la salud estamos profundamente comprometidos con la atención de nuestros pacientes y esperamos esté a su alcance tomar alguna medida de emergencia para paliar la realidad sanitaria que vivimos. La vida es el único bien que si se pierde no se recupera.