Enmarcado en la grave situación que atraviesa la lucha docente en Chubut por mejoras salariales –que esta semana sufrió la muerte de Jorgelina Ruiz Díaz y María Cristina Aguilar–, comenzó hoy el paro de veinticuatro horas convocado por el gremio nacional CTERA, cuya jornada se presenta en pleno escenario de reclamos por parte del sector hacia el presidente Mauricio Macri y la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal.

Mientras las miradas están puestas en el pedido de prórroga de emergencia alimentaria que se trató ayer en el Senado, la situación se torna cada vez más tensa en los cientos de comedores escolares y merenderos de la provincia de Buenos Aires, donde el aumento de 6 pesos por parte de Vidal despertó el descontento de los representantes gremiales.

«Además del rechazo al irrisorio aumento del presupuesto, necesitamos  la apertura de cupos para todos aquellos que necesiten asistir al comedor y la universalización del Servicio Alimentario Escolar [SAE] en diferentes niveles. La realidad es que un chico del barrio va al comedor con sus hermanos mayores y menores y no se lo puede dejar a uno de ellos porque va al secundario, es grotesco. Son mecanismos perversos que se dan desde hace cuatro años», dijo a Contexto Felipe Guzmán, integrante del Consejo Escolar de Hurlingham.

Guzmán y varios referentes escolares de la provincia buscan avanzar con este reclamo, y la próxima semana esperan tener una conferencia junto a figuras del ámbito gremial y político bonaerense, como el titular de SUTEBA, Roberto Baradel, o la diputadaprovincial y candidata a intendenta de La Plata, Florencia Saintout.

«Las escuelas en particular vienen sufriendo un ajuste brutal en el servicio alimentario. El comedor escolar está considerado como la primera barrera que busca frenar el avance del hambre. Necesitamos que el SAE se universalice y que las escuelas sean el órgano sobre el cual se trate la emergencia alimentaria, así todos pueden tener garantizada la comida en todos los niveles», agregó Guzmán.

«Las escuelas en particular vienen sufriendo un ajuste brutal en el servicio alimentario. El comedor escolar está considerado como la primera barrera que busca frenar el avance del hambre. Necesitamos que el SAE se universalice»

Por otro lado, los problemas edilicios en los establecimientos de la provincia no dan tregua. Tal es el caso de la Escuela Primaria Nº 23 y Secundaria Nº 81 de La Plata, cuyo edificio se incendió hace dos años y el nuevo establecimiento todavía no fue terminado. En tanto, en las instalaciones del predio Sagrado Corazón –donde se desarrollan las clases de manera provisoria– ahora deben suspender las actividades.

«Las instalaciones cloacales del camping del Sagrado Corazón colapsaron nuevamente Porque somos muchos niños, jóvenes y adultos que compartimos un espacio donde funcionan dos instituciones escolares que enseñamos y aprendemos en condiciones muy precarias», manifestaron desde la comunidad educativa en el marco de una movilización que se desarrolló ayer hacia la Dirección Provincial de Infraestructura (DPI).

«La comunidad educativa tuvo dos años de espera. No es la única en La Plata en estado de abandono y desidia. Tardan tres años en hacer las cosas y gastan el doble de lo que tienen asignado. Es parte de la política del gobierno dilatar todo y dejar inauguraciones para los tiempos electorales», advirtió ayer Patricio Villegas, secretario general de SUTEBA La Plata.