Para hacer oír sus reclamos, hace una semana que en la Torre Administrativa N° 1 arrancó una serie de asambleas de la que participan trabajadores del Palacio Municipal, Cementerio, Tránsito, entre otras dependencias municipales.

Esta semana se conoció la noticia de que Garro, junto con los gremios aliados, el Sindicato de Trabajadores Municipales y el Sindicato de Unión del Personal de la Nación (UPCN) acordaron un bono de 3.000 pesos a fin de mes, así como una «mejora salarial» que aún no está definida.

«No hay ninguna información oficial de los montos. A nuestras asambleas normalmente concurren los sindicatos ATE, Fesimubo, UPCN y Sindicato Municipal, pero ayer estos últimos no aparecieron y los estamos esperando, porque son los que negocian», destacaron los trabajadores en diálogo con Contexto.

Según detallaron desde el Municipio, «la decisión es que los empleados municipales no pierdan contra la inflación en este contexto tan difícil, por lo tanto, la propuesta es corregir los aumentos vigentes hasta alcanzar la inflación actual y una revisión en dos meses para volver a analizar el avance de la inflación».

En este marco, los autoconvocados exigen que el bono sea de 5.000 pesos y que el aumento sea del orden del 35% en un solo tramo y no en cuotas, un mecanismo que viene aplicando la Comuna en sus salarios, gravemente atrasados.

A modo de ejemplo, una trabajadora con quince años de antigüedad en el Municipio y diez de planta permanente detalló a Contexto que está percibiendo como salario 14.800 pesos, cuando la canasta básica familiar roza los 32.000 pesos.

Más allá de la cuestión salarial, los trabajadores exigen una recategorización y una regularización de los mensualizados y destajistas, quienes se encuentran en las peores condiciones laborales. Según detallaron, este último escalafón no tiene vacaciones, salario familiar ni aguinaldo. «Trabajan las mismas horas que trabaja un empleado de treinta años y estaría ganando alrededor de los 7.500 u 8.000 pesos, sin todos esos derechos», explicaron.

Los trabajadores reconocen que «si bien hay algunos jefes que nos apoyan», no hubo respuesta concreta de ninguna autoridad, ni tampoco de los sindicatos que negocian la pauta salarial. En este marco, van a seguir en asamblea permanente. «Y si llega una respuesta que es menos del porcentaje y las condiciones que estamos pidiendo, vamos a seguir», advirtieron a este medio.