Tras una semana atravesada por movilizaciones multitudinarias en las calles por parte de sindicatos, organizaciones populares, estudiantes y docentes universitarios, el reclamo al gobierno ante la apremiante situación económica llegó también por parte de la Iglesia. Fue la Pastoral Social la que ayer divulgó un comunicado donde instó a Mauricio Macri a declarar la «emergencia nutricional y alimentaria» en respuesta «urgente» a la situación de pobreza que aqueja a Argentina.

El ala de la curia encabezada por el obispo bonaerense Jorge Lugones se destacó en los últimos años por la fuerte postura crítica hacia el modelo económico impuesto por Cambiemos. En este caso, a tres días de la reunión que la Conferencia Episcopal Mantuvo con Macri –donde el propio presidente pidió contribuir a la «cohesión social»–, la Pastoral presentó ayer el comunicado donde muestran una fuerte preocupación por la agenda económica, fuertemente golpeada por la devaluación y la incertidumbre a futuro.

«Entendemos que es urgente implementar una Canasta Básica de Primera Infancia con productos esenciales que puedan ser distribuidos gratuitamente y/o a costo subsidiado»

«Solicitamos se dispongan las medidas necesarias para declarar la emergencia alimentaria y nutricional en todo nuestro país. Es urgente implementar una Canasta Básica de Primera Infancia con productos esenciales que puedan ser distribuidos gratuitamente y/o a costo subsidiado», manifiesta el texto que la curia presentó ayer, en un contexto de serias preocupaciones por la inestabilidad económica del país.

«Entendemos que es urgente implementar una Canasta Básica de Primera Infancia con productos esenciales que puedan ser distribuidos gratuitamente y/o a costo subsidiado para garantizar la seguridad alimentaria y nutricional, la salud, y los cuidados de calidad de niñas y niños», señalaron desde la Pastoral, e hicieron hincapié en productos elementales como «medicamentos, vitaminas, leche líquida y en polvo fortificada, y otros productos lácteos, carnes, pescados, frutas, verduras, huevos, legumbres, otros nutrientes y pañales», entre otros.

El gesto de la Iglesia vuelve a confluir en un contexto de pleno reclamo de los movimientos sociales y sindicales, que durante la última semana colmaron las calles de la capital federal y otros puntos de la provincia para exigir repuestas al problema de falta de alimentos en comedores y merenderos.

«El gesto de la Pastoral Social no nos sorprende. Tenemos coincidencias en la agenda desde hace mucho tiempo y lo que le da es un marco a la problemática de nuestro sector, donde no solamente nosotros lo venimos planteando, sino que ya ha sido un reclamo del Frente de Todos, muchos sindicatos, el mismo Roberto Lavagna, Juan Carr y la Red Solidaria. Hay una demanda general para abordar el problema de la alimentación», dijo a Contexto el referente de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), Gildo Onorato.

«Vemos los merenderos y los comedores abarrotados de gente, y los recursos que bajan no cumplen con lo suficiente»

Cabe señalar que la CTEP ayer integró, por primera vez, la mesa de discusión de las principales centrales sindicales, como la CGT y las CTA, dentro del Consejo del Salario. Allí, el debate por la actualización del salario mínimo, vital y móvil concluyó con un ofrecimiento del 35% por parte del gobierno, propuesta que fue rechazada.

«Vemos los merenderos y los comedores abarrotados de gente, y los recursos que bajan no cumplen con lo suficiente. Si no hay una política nutricional fuerte por parte del Estado, no se puede suplir la demanda en un momento como este», dijo Onorato, y agregó: «Nosotros mantenemos con firmeza nuestros reclamos. Entendemos que las consecuencias que tienen los acuerdos con el FMI son profundas y muy graves. Todavía hoy no nos hemos podido recuperar de los efectos de programas anteriores del Fondo, desde el siglo pasado».