Las medidas anunciadas por el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, no fueron bien recibidas, y la crisis volvió a acelerarse el jueves. Las perspectivas para el final de la convulsionada semana no son buenas.

El jueves el Riesgo País superó los 2.200 puntos básicos y el dólar continuó la tendencia alcista, pero el Banco Central logró acortar la suba y la divisa cerró en 60,30 pesos. La receta fue venta de reservas y una impresionante tasa de interés por encima del 78%.

En ese marco, al final de la jornada, la calificadora de riesgo norteamericana Standard & Poor’s declaró a la Argentina en «default selectivo», luego de la decisión del gobierno de «reperfilar» los vencimientos de deuda que, aunque Lacunza intentó relativizar, implicaron un reconocimiento de que la deuda es insostenible.

la calificadora de riesgo norteamericana Standard & Poor’s declaró a la Argentina en «default selectivo», luego de la decisión del gobierno de «reperfilar» los vencimientos de deuda.

La cesación de pagos selectiva implica que la decisión del gobierno afecta a algunos acreedores y a otros no. Por ejemplo, en el caso de la deuda a corto plazo que se va a reestructurar (Letes y Lecaps), solo se estirarán los plazos de pago para los acreedores institucionales, no para las personas humanas.

«Se suponía que Macri iba a salvar a la Argentina, ahora no puede pagar sus cuentas», fue el título que le dio la revista Forbes a un artículo en el que analizó las medidas anunciadas el miércoles por Lacunza. «Ahora Macri está pidiendo un aplazamiento de la deuda a corto plazo, una clara señal de lo que vendrá independientemente de quién gane», advierte la prestigiosa revista de finanzas, y sostiene que difícilmente haya alguien en el mercado que crea en la reelección del presidente.

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«El presidente Macri pidió calma y diálogo con la oposición, mientras Argentina busca evitar un noveno default soberano pidiendo a sus acreedores, incluido el FMI, más tiempo para pagar $ 101 mil millones de dólares en deudas», fue el anásilis que hizo el británico Financial Times luego del anuncio.

Incluso el banco BNP Paribas difundió entre sus clientes un informe mucho más pesimista, titulado «El comienzo del fin». «Existe la probabilidad que se realicen nuevos anuncios de política económica. Entre ellos medidas para el control de capitales y regulaciones para frenar el retiro de divisas de los bancos», alertó la entidad. También consideró que la merma de dólares podría alcanzar a la totalidad de las reservas de libre disponibilidad del BCRA. «Esperamos una dolarización de 16 mil millones de dólares. La cifra equivale al total de las reservas líquidas netas del Banco Central», dice el informe.

Sin embargo, lejos de esos pronósticos y evaluaciones, el presidente Mauricio Macri decidió volver a la estrategia del 12 de agosto de culpar a las elecciones por el pésimo resultado de su política económica. «Estamos viviendo a partir del resultado de las PASO un clima de preocupación y angustia», insistió el mandatario durante un acto en el también golpeado durante su gestión astillero de Tandanor.

Para Macri las elecciones primarias están «mal diseñadas» y son «una encuesta que debe ser la más cara de todas». «Nos hicimos cargo del tema de la deuda para defender la estabilidad», continuó en su discurso, y manifestó que el foco está puesto en «lograr contener el impacto de la inflación y reducir el riesgo».

Luego de la baja en la calificación que otorgó Standard & Poor’s el jueves a última hora, se espera que la reacción del viernes sea aún peor de lo que aconteció durante toda la semana.