Por Pablo Pellegrino

Un informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda detalló que Argentina pasó de ocupar el primer puesto de los países sudamericanos con el Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) más altos en 2015 al noveno puesto de la tabla, solo superado por Venezuela. 

La medición del nivel salarial en moneda dura no es anecdótica en un país con semejante incidencia del tipo de cambio en la economía doméstica como Argentina. Si bien el SMVM es más que nada una referencia del «piso» salarial del país, dado que son pocos los trabajadores que perciben este tipo de remuneración, el indicador muestra el impacto que han tenido las sucesivas devaluaciones de la moneda nacional bajo el modelo de Cambiemos, y cómo afectó su desempeño la reciente suba del tipo de cambio luego de las elecciones primarias. 

Luego de esa abrupta suba de más del 20% el pasado 12 de agosto, entre el paquete de medidas que anunció Mauricio Macri para paliar la crisis económica que atraviesan los sectores asalariados desde hace por lo menos un año se encuentra una nueva convocatoria al Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo Vital y Móvil para convenir un aumento. 

Si bien estaba previsto que la reunión se realizase el lunes 22, desde la renuncia de Nicolás Dujovne y el ascenso de Hernán Lacunza el gobierno decidió postergarlo hasta el próximo viernes 30. 

Con el actual nivel de ingresos que establece el SMVM (12.500 pesos) y comparado con los datos que difundió ayer el INDEC, no alcanza para cubrir la Canasta Básica de Alimentos (que determina la línea de indigencia), que se ubica en poco más de 12.700 pesos para una familia tipo de cuatro integrantes. 

«Desde la retórica oficialista, se esgrimió que los salarios estaban demasiado altos en relación a la región, con lo cual esto trababa el proceso de crecimiento ya que infringía costos excesivos sobre la actividad económica; desconociendo que los salarios no son los únicos costos que deben enfrentar las empresas y que además por otro lado contribuyen a conformar la demanda interna, lo que implica mayor mercado y mayores ventas para esas mismas empresas», sostiene el documento de la UNDAV, en el que advierten que «los asalariados argentinos están teniendo una caída de su poder de compra inédita en los últimos años». 

Con la reciente devaluación del peso luego de las PASO, en las que el oficialismo sufrió una dura derrota por más de quince puntos con el Frente de Todos, el Salario Mínimo Vital y Móvil tuvo una caída que lo ubicó en 221 dólares. Ese nivel, frente a los 589 dólares que le servían en 2015 para ocupar el primer puesto de la región, significa una caída del 62% en tres años. 

El informe del Observatorio de Políticas Públicas sostiene que entre diciembre de 2014 y noviembre de 2015 el SMVM tuvo un incremento de 4% en términos reales, pero que la liberalización cambiaria establecida por la Administración de Mauricio Macri que implicó una fuerte devaluación derivó en una caída del 16%. «Las posteriores actualizaciones de junio y septiembre de 2016 y durante 2017 permitieron al SMVM recomponer su situación con respecto al crecimiento de los precios, pero sin superar el promedio del año 2015, sobre el que se situó en 5% por debajo».