En el marco del día de la niñez, la biblioteca La Chicharra, con sede en el galpón cultural La Grieta (18 y 71), inaugurará este domingo 19 de agosto a partir del mediodía una muestra sobre la vida y obra de la poeta, cantautora y dramaturga argentina. «Revés y fantasía. El universo diverso de María Elena Walsh» estará abierta a todo público durante los quince días siguientes en el Centro Cultural Estación Provincial. Participarán Las Fulanas Trío, narradoras orales.

Las organizadoras del evento Gabriela Pesclevi y Verónica Barbera sostuvieron que la idea de la actividad surgió «hace algunos años en la vida de La Grieta y de La Chicharra, a raíz de muchas cuestiones ligadas a la dimensión de lo lúdico, del absurdo; pero también de la memoria y de una pluma y de un canto en permanente búsqueda de lugares más libres; de espacios más diversos». En esta línea, agregó que se trata de «una manera de mirar a María Elena Walsh que no solamente aborda la obra para niños y niñas, sino su obra completa. Es decir, desde los primeros poemarios con su lírica inicial planteada para adultos hasta su último libro Fantasmas en el parque».

Los organizadores comentaron que habrá vitrinas destinadas a abordar aspectos biográficos de la homenajeada distribuidos en cuatro ejes temáticos. El primero hará hincapié en la infancia; el segundo en la producción lúdica, poética del absurdo, de lo desopilante y lo fantástico; el tercero trabajará su narrativa, ensayística e influencias, y el cuarto estará integrado por una colección, aportada por Betania Santaca, de tortugas de diferentes lugares del mundo.

Cabe destacar que entre uno de los temas principales que se tratan en «Revés y fantasía» se abordará el dúo que integró junto a su pareja Leda Valladares entre 1951 y 1963, con quien grabó diez discos. «Se conocieron en el 51 y establecieron una relación epistolar. Leda era tucumana, nacida en 1919; es decir, diez años más grande que María Elena. En ese entonces había partido al exterior para seguir estudiando, luego de graduarse en la Universidad de Tucumán como Licenciada en filosofía», recordó Pesclevi, y sostuvo que ambas se mudaron a París, donde continuaron con su trabajo artístico.

En relación a este punto, ambas viajaron en un barco llamado Reina del Pacífico a Europa y, según relató la organizadora de la muestra, fundaron su dúo en medio del océano. «Leda venía de una familia de músicos y estaba totalmente interesada en el pensamiento musical. María Elena tenía un padre ferroviario y una familia angloandaluza, que le había legado muchas canciones. Le gustaba mucho cantar y tanto su padre como su hermana Susana tocaban el piano. Por lo tanto, la música también estaba presente en la vida de niña y de adolescente», agregó sobre las creadoras de Canciones de Tutú Marambá.

María Elena Walsh denunció la violencia en diferentes formas, repudió el genocidio desplegado durante la última dictadura, la censura y la subestimación de la mujer o relaciones desiguales de poder. En este sentido, se pronunció contra los cuartetos varoniles que se mostraban congelados en el tiempo. Además de con Valladares, Walsh compartió su vida con la directora de cine María Herminia Avellaneda y con la fotógrafa Sara Facio, con quien vivió desde inicios de la década de 1980 hasta su muerte, el 10 de enero de 2011.

«El convite está hecho con especial dedicación a las escuelas del barrio. Ese es el sentido que se detona en este cruce. Hemos pensado en mostrarnos reunidos y reunidas como una manera de hacer frente a tantas hostilidades y orfandades», dijo Pesclevi. Junto a Barbera afirmaron que «el esfuerzo es enormísimo y lo estamos haciendo desde un lugar muy esforzado. No solo por buscar pieza por pieza (libros, ediciones antiguas), sino que cada cosa que se ha hecho se ha hecho con un gran esfuerzo».