Luego de quedar atrás del Frente de Todos en las PASO, el intendente de La Plata, Julio Garro, buscó despegarse de Mauricio Macri pero incurrió en su mismo argumento: culpó a los votantes. A pesar de los resultados, extrañamente dijo que en su espacio estaban «muy contentos». El jefe comunal se mostró contradictorio, porque pidió «respetar» la voluntad popular pero consideró que al electorado le «faltó capacidad».

Garro habló con la prensa este martes al mediodía luego de una reunión de Gabinete ampliado. «Tengo la sensación de que no tuvimos la capacidad de evaluar la capital de la provincia y que fue algo mucho más generalizado, un descontento más grande, me queda este gusto que no pudimos discutir esas cosas [los proyectos locales]».

«La ciudadanía expresó una voluntad que hay que respetar. Voy a invitar a todos los platenses, y me incluyo, a que nos interpelemos, a que discutamos las cosas que logró la ciudad», amplió, aunque advirtió que sus dichos «no iban a gustar».

Al ser consultado por su gestión en la Comuna, sorprendió, porque remarcó la construcción de cuatro hoteles de lujo y un shopping. «Nunca me voy a olvidar que gracias a las decisiones que tomamos llegaron cuatro hoteles de los mejores del país y un shopping que arranca el mes que viene», enumeró. «Es porque somos libres y transparentes», comentó.

Garro siguió con los zigzagueos. A pesar de asegurar que nunca iba a agredir a la candidata del peronismo que salió triunfadora [Florencia Saintout], buscó descalificarla. «Vamos a discutir si a la ciudad la dejamos en mano de los platenses o de La Cámpora», advirtió.

«Imagínense a esta ciudad goberndada por una persona que trajo a Chávez y a Maduro [sic]», recordó, incurriendo en un error, ya que el actual presidente de Venezuela nunca fue traído a La Plata por la diputada provincial.

«Yo tengo la sensación que la gente se enojó con la boleta, no con un intendente, la gente prefirió elegir otra alternativa», argumentó con cierta confusión. Luego habló de «elección» y de «gran encuesta». «Estoy sumamente contento porque estas elecciones sirven para tomar el mensaje de la gente. Esto es una gran encuesta. Hay que hablarle a un público que necesita algo más que una obra», concluyó.

Los cronistas le consultaron sobre si había llamado a Saintout. «Ella me tiene que llamar a mí porque yo gané», respondió. Luego, a pesar de tener el Estado municipal a su favor, se victimizó: «Eran cinco candidatos contra uno. Trabajaron muy bien. Trabajaron el voto cautivo».