Por Pablo Pellegrino

«Buenas noches a todos y todas. ¡Y qué buena noche la de hoy!», fueron las primeras palabras de un eufórico Axel Kicillof que tuvo, efectivamente, una buena noche: el aplastante triunfo de la oposición frente a Cambiemos en las PASO fue en territorio bonaerense aún más amplia que a nivel nacional y, con casi la totalidad de las mesas escrutadas, la lista que encabezó junto a Verónica Magario le sacaba 17 puntos de ventaja a la de María Eugenia Vidal.

Previo a la publicación de los primeros números oficiales, el contraste entre los centros donde se agruparon las dos principales fuerzas políticas que polarizaron la elección era evidente. Sin dar datos del escrutinio provisorio, el presidente Mauricio Macri reconoció el mal desempeño del gobierno en las urnas en medio de un clima de congoja que anticipaba la aplastante derrota que sufrió. 

Pero los primeros datos que publicó la Dirección Nacional Electoral llegaron con la noticia del batacazo que dio en la provincia de Buenos Aires el diputado nacional y ex ministro de Economía, Axel Kicillof, frente a la dirigente política con mayor imagen positiva, María Eugenia Vidal. 

Con 17 puntos de diferencia y un Frente de Todos arañando el 50%, el resultado fue recibido con sorpresa en ambos espacios y deja al espacio opositor en una cómoda situación de cara a las generales de octubre. 

Kicillof: «Este triunfo quiere decir que la mayoría de los bonaerenses quiere poner a la provincia de Buenos Aires distinta, quiere una provincia con distintas prioridades, quiere una provincia en marcha».

«Este triunfo quiere decir que la mayoría de los bonaerenses quiere poner a la provincia de Buenos Aires distinta, quiere una provincia con distintas prioridades, quiere una provincia en marcha», dijo Kicillof durante los festejos en la sede del Frente de Todos. Y destacó que «lo importante y que a mí me llena de orgullo es que en esa campaña no se gastaron millones para publicidad, no se mintió, no se agredió». 

«Es un día lleno de felicidad, lleno de emoción, porque ustedes saben que esta ha sido una campaña muy desigual», analizó el exministro, que estuvo acompañado por su compañera de fórmula, Verónica Magario, y los integrantes de la lista bonaerense. 

«Escuchamos los comentarios, las reflexiones y las críticas también; cuando decimos que aprendimos es porque escuchamos a todos y porque hoy queremos representar absolutamente a todos», afirmó. 

El diputado nacional recordó que durante 44 meses recorrió más de 90 mil kilómetros de territorio bonaerense. «En todos lados, la gente con los mismos problemas: ‘no llego a fin de mes’, ‘no puedo pagar la factura’, ‘no hay créditos para producir’, ‘el sueldo no me alcanza’, las tarifas’», sostuvo Kicillof. Y añadió: «Y cómo no, si en estos tres años y medios hemos perdido muchísimas cosas, yo siempre lo digo, había problemas en la provincia, pero donde había un problema ahora hay dos, tres, cuatro, cinco problemas nuevos». 

En esa línea, el candidato del Frente de Todos enumeró también el cierre de pymes, la pérdida de empleos formales, el mal estado de la salud pública y «el número que más impresiona: este es un gobierno que ha cerrado 250 escuelas». 

También destacó el «potencial increíble» de la provincia: «Tiene recursos humanos, naturales y tiene instrumentos que no ha usado: el Banco Provincia, tiene los ministerios, tiene el presupuesto más grande de todas las provincias, tiene a su gente maravillosa, lo que le falta es un gobierno que se ponga a trabajar y que la ponga en el camino que necesitamos». 

Kicillof fue precedido por el candidato a primer diputado nacional, Sergio Massa, quien lo presentó como el «próximo gobernador de la provincia de Buenos Aires». 

«Soy bonaerense y cuando construimos esta coalición muchos se preguntaban ‘¿cómo van a hacer estos dos tipos para hacer la campaña juntos?’ La verdad es que con orgullo quiero decirte, Axel, que hoy los bonaerenses te dieron una enorme muestra de confianza para gobernar la provincia de Buenos Aires», dijo el líder del Frente Renovador. 

La lista de diputados nacionales que encabezó junto a Luana Volnovich tuvo un desempeño similar a la del candidato a gobernador con una diferencia de 17 puntos contra la de Cambiemos, que llevó a Cristian Ritondo pero alcanzó a poco más del 48%, casi un punto por debajo de la boleta de Kicillof. 

«A partir del 10 de diciembre tenemos el gran desafío de poner a la Argentina de pie, hacer amanecer después de esta oscuridad en la que nos puso el gobierno», sostuvo Massa, que además pidió ampliar aún más el espacio del Frente de Todos. «Construimos una coalición grande, pero todavía faltan algunos: a esos que desde expresiones chiquitas, minoritarias, quedaron también representando a la Argentina que no quiere que siga este gobierno les pedimos que vengan, que los queremos abrazar, que la Argentina que viene es una Argentina de unidad y de trabajo», dijo. 

El primero en tomar la palabra en el escenario, y encargado de presentar a Massa, fue Máximo Kirchner. Fue el primer acto que compartieron juntos. «Esta victoria también es fruto del reencuentro entre muchos y muchas de nosotros, que es el reencuentro que quieren tener muchos argentinos con sus vecinos y vecinas», dijo el diputado nacional. 

«Es un desafío enorme. Han endeudado a la Argentina de manera salvaje y el desafío que tenemos todos y todas por delante es que los números puedan cerrar con la gente adentro», añadió, y concluyó: «No se trata de reconstruir lo que fue, se trata de construir lo que viene».