Por Mariano Camún

En los últimos días, el Indio Solari estuvo en lengua de todos, ya que apareció primero en la larga lista de personalidades de la cultura que firmaron una carta en apoyo al precandidato presidencial por el Frente de Todos, Alberto Fernández.

Es sabido que cada vez que se expresa el exvocalista de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota sus palabras resuenan en la sociedad con fortaleza y sobre todo en los medios de comunicación, quienes levantan sus frases como las de un líder político más: «Cuando veo que se están muriendo los pendejos, de alguna manera esta gente se tiene que ir. Y si no me tengo que ir yo. No soy ni la rata kirchnerista, ni la grieta ni nada. Vi una sociedad que vivía mejor. No tuve la suerte de ver presidentes respetables que puedan hablar a los foros internacionales sin leer y decir cosas que son la posta. Después apareció lo de los choreos y qué se yo. Creo que si todavía no la embocaron es que está muy difícil encontrarle algo».

«CUANDO VEO QUE SE ESTÁN MURIENDO LOS PENDEJOS, DE ALGUNA MANERA ESTA GENTE SE TIENE QUE IR. Y SI NO ME TENGO QUE IR YO»

De esta manera, el líder de los Fundamentalista del Aire Acondicionado comenzó a marcar el territorio de sus ideales. «Políticamente no he vivido mejor que en el gobierno de Cristina. No estamos gobernados por este gobierno en este momento; estamos gobernados por el FMI. No creo en la praxis política. Todos los políticos están defendiendo la inclusión de los jóvenes en la política, pero a mí la manera no me convence. Creo que habría que invertir más en cultura que en las Taser».

Las declaraciones sin tapujos de Solari fueron en el marco de una extensa entrevista con Marcelo Figueras, actor fundamental en el libro Indio Solari: Recuerdos que mienten un poco, y actual presentador y acompañante de Cristina Fernández de Kirchner en las maratónicas presentaciones por todo el país de su libro Sinceramente.

A lo largo de la entrevista el Indio trató de entender el porqué de algunas realidades políticas que no se analizan y pasan inadvertidas sin profundizarse: «Cuando vos no aparecés en los Panama Papers y aparece el presidente, decís: ¿cómo es la cosa? Es raro. No me puedo ubicar. Me encantaría fusionarme sentimentalmente con la sociedad, pero no puedo, porque la sociedad lo puso a este hombre ahí. Y todavía hay que esperar a las elecciones para ver cómo se dan, no solo por sospecha de fraude y esas cosas, pero sí para ver cómo la gente vota».

«ME ENCANTARÍA FUSIONARME SENTIMENTALMENTE CON LA SOCIEDAD, PERO NO PUEDO, PORQUE LA SOCIEDAD LO PUSO A MACRI AHÍ. Y TODAVÍA HAY QUE ESPERAR A LAS ELECCIONES»

En cuanto a las próximas elecciones, su enojo recayó sobre la ingenuidad de las personas que siguen creyendo que los medios de comunicación no tienen banderas políticas: «Desencanto no me produce, porque uno ya sabe lo que pasa. Creo que debería saber todo el mundo a esta altura. Alguien que me diga que no sabe a quién votar… ¿Qué querés que te diga? No te doy margen para nada. Te están recagando el país y la gente piensa que los medios son neutros».

Entre otras aseveraciones, su mirada analítica sobre las políticas neoliberales que trajo Mauricio Macri nuevamente al país dio a entender que están destrozando la capacidad de ingreso económico de las familias, donde poder acceder a posibilidades de confort ya no es posible, ya que solo unos pocos son los beneficiados: «La gente no sabe lo que es una hiperinflación y el tiempo de inercia que tiene. La hiperinflación genera un drama muy grande, porque el dinero es la base de la comunicación, de las virtudes, defectos y destrezas que tienen los distintos profesionales. La prueba de que un gobierno es bueno es que la gente pueda comer y tenga su casa. Lo demás, piripipí. Cuando hay un derrame del PBI y llega a la gente que puede comer, viajar y vivir feliz, es un gobierno nuevo. El neoliberalismo quiere que la gente esté librada a su suerte, y a los industriales poderosos y financistas no les interesa un carajo. Son los piratas del mundo».

«ALGUIEN QUE ME DIGA QUE NO SABE A QUIÉN VOTAR… ¿QUÉ QUERÉS QUE TE DIGA? NO TE DOY MARGEN PARA NADA. TE ESTÁN RECAGANDO EL PAÍS Y LA GENTE PIENSA QUE LOS MEDIOS SON NEUTROS»

Su mirada política sobre la actualidad y los ciclos que se repiten desembocó en una postura que siempre fue afín a sus pensamientos: «La culpa no la tiene el chancho; tenés una ciudadanía que no ha sido instruida para entender que ese ciclo existe, que viene un modelo como el del justicialismo, que construye y vienen estos muchachos y se llevan todo. No había vivido políticamente mejor que con el gobierno de Cristina, el de Kirchner me lo perdí».

Y entre tantas frases, dejó algo muy sencillo para que la memoria no quede encerrada entre las tinieblas de las mentiras: «No está tan lejos el 2001 como para que la gente se olvide». Sentenciando un paralelismo tan real como triste, que llevó y ahora está llevando nuevamente a la sociedad argentina a un desmoronamiento financiero muy difícil de superar.

Se acercan las PASO, y no se puede obviar el cierre de la canción «Juguetes perdidos» de Los Redondos y el grito del Indio Solari en un final heroico: «Este asunto está ahora y para siempre en tus manos… nene».