Con antorchas en alto, los gremios docentes junto a la comunidad educativa de Moreno se movilizaron desde el Congreso de la Nación a la Casa de la Provincia de Buenos Aires, donde leyeron un comunicado en el que pidieron justicia por las muertes y mayor inversión de la provincia en las condiciones edilicias de las escuelas bonaerenses. También
repudiaron «la desidia y el abandono» de la gestión de María Eugenia Vidal para sostener el sistema público educativo.

A medida que caía el sol en la plaza del Congreso, se encendieron las antorchas y las columnas avanzaron a paso lento por la avenida Callao. Adelante, la comunidad de Moreno sostenía carteles y banderas con las imágenes de Sandra Calamano y Rubén Rodríguez y carteles con los mensajes «Un año sin justicia» y «El ajuste mata». La movilización fue convocada por el Frente de Unidad Docente (Suteba, FEB, Udocba, Amet y Sadop).

«Fueron dos docentes que murieron preparando el desayuno a los chicos y todavía estamos esperando que la gobernadora se refiera a eso», afirmó Roberto Baradel, secretario general de Suteba, quien pidió que el gobierno «asuma su responsabilidad» por lo ocurrido.

La vicedirectora y el auxiliar murieron el 2 de agosto de 2018 luego de la explosión de una estufa que estaba averiada, situación que había sido advertida por las autoridades escolares al Consejo Escolar. Se disponían a hacerles el desayuno a los alumnos que ingresaban minutos después.

En la movilización y en la lectura del documento final se hizo hincapié en el estado de la causa judicial en la que no fue imputado ningún funcionario del oficialismo. El titular de la Dirección de Escuelas, Gabriel Sánchez Zinny, antes de las muertes había intervenido el Consejo Escolar de Moreno, organismo encargado de las obras menores, como el arreglo de estufas. Había puesto a un hombre de su confianza. El único imputado es el gasista que no reparó adecuadamente la estufa que estalló.

El trasfondo de la conmemoración del primer año tras las muertes fue el pedido de mejoras edilicias en las escuelas. «Hay cientos de escuelas con problemas de distinta índole, sobre todo con los sistemas de gas, electricidad y en la estructura de los establecimientos escolares», apuntó Mirta Petrocini, titular de la FEB.

Según Suteba, son 500.000 los alumnos que no reciben calefacción y un plato de comida caliente en los comedores por las fallas o falta de sistemas de gas.

En los meses previos a la tragedia, los gremios llevaron a cabo una campaña llamada «Carpetazo». Consistió en la presentación en Gobernación y en la Legislatura bonaerense de carpetas con las listas de escuelas de toda la provincia que tenían deficiencias edilicias. «Fue una tragedia que pudo haberse evitado, porque no se escuchó el reclamo que habíamos hecho», remarcó Petrocini.

«Desde el gobierno omiten nombrarlos. Por eso decimos ‘justicia por Sandra y Rubén'», añadió la gremialista.

La marcha en Moreno

Por la mañana, en Moreno la comunidad educativa de esa localidad, junto a gremios, artistas y vecinos, se movilizaron desde la escuela, donde partieron a las 8:06 hs, horario en que explotó la estufa, al Consejo Escolar, donde hubo un acto y festival artístico.

«Fueron más de 30 mil personas que marcharon para recordar a Sandra y Rubén en el primer año de su asesinato laboral», dijo a Contexto Hernán Pustilnik, maestro de la Escuela Nº 49. «Moreno es un distrito pobre donde la mayoría de las escuelas tiene comedor. Hoy hay cincuenta escuelas que no fueron reparadas y que no pueden brindar ese servicio», remarcó.

«Los asesinatos de Sandra y Rubén desnudaron la precariedad con la que trabajamos en la escuela pública de la provincia. Lo que pasó es un reflejo de lo que pasa en las demás escuelas, demostró cuál es la realidad en la que trabajamos. Por eso estamos luchando para que esto no pase nunca más», concluyó el maestro.