La Fundación Grupo Efecto Positivo (GEP) pidió información oficial sobre compras públicas, stocks y adquisiciones proyectadas para mantener la provisión pública de medicamentos para VIH, tuberculosis y hepatitis C en todo el país a la Dirección Nacional de SIDA y Enfermedades de Transmisión Sexual (DNS). El gobierno nacional confirmó que peligra la entrega de medicación de más de 15 mil personas con VIH para fin de año ante la falta de stock de tres antirretrovirales y otros quince que se agotarán en cinco meses.

Actualmente, 86.338 personas con VIH se encuentran en tratamiento antirretroviral en Argentina y la información aportada a la Fundación GEP da cuenta de la inexistencia de stock de Efavirenz y de las combinaciones Darunavir-Ritonavir y Tenofovir-Emtricitabina-Efavirenz desde junio de 2019. Además, a partir de agosto no habrá disponibilidad de otros quince medicamentos antirretrovirales, y, en los casos en los que no está iniciado el proceso de compra, resolverlo de manera urgente demandaría, al menos, tres meses.

Acorde al último Boletín sobre VIH de la Secretaría de Gobierno de Salud (ex Ministerio de Salud) en Argentina hay 129 mil personas que viven con VIH (aunque un 30% de ellas lo desconoce) y seis de cada diez personas con VIH se atienden en el sistema público. Los tratamientos antirretrovirales son necesarios para que las personas con VIH no desarrollen un cuadro de SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida). La Ley 23.798, sancionada en 1990, establece en su artículo 4 que la actual Secretaría de Gobierno de Salud debe desarrollar programas destinados al VIH-SIDA y garantizar la provisión de medicamentos en todo el territorio nacional. 

La directora ejecutiva de Fundación GEP, Lorena Di Giano, sostuvo que una de las principales preocupaciones con el cambio de gestión fue la devaluación del peso argentino. En relación con este punto, explicó que «se compra en dólares de compañías extranjeras una gran parte de medicamentos para el VIH», y en los últimos dos años el presupuesto destinado para este fin no fue suficiente. En 2018 se destinaron 2.289 millones de pesos y en 2019, 3.100 millones. Di Giano sostuvo que, si bien hubo un incremento, ante la suba del dólar sería necesario superar los 5.000 millones para solventar la inversión. Di Giano conversó con Contexto sobre esta problemática. 

¿Para qué necesitan las personas con VIH esta medicación?
Desde 2000 tenemos un programa que luego se convirtió en dirección, que provee los tratamientos necesarios para que las personas que están diagnosticadas con VIH puedan mantener su sistema inmunológico. Se llaman antirretrovirales, se utilizan de forma combinada, los famosos «cócteles», y se proveen de manera gratuita en todos los subsistemas de salud. La dirección de SIDA cubre a las personas que se atienden en hospitales públicos, pero también hay leyes que obligan a las obras sociales y a las empresas de medicina prepaga a cubrirlas de manera gratuita, ya que son medicamentos de alto precio.

¿Qué consecuencias puede tener modificar compulsivamente los esquemas de tratamiento?
Se pueden hacer cambios de medicamento; de hecho, los medicamentos se clasifican en primera, segunda y tercera línea de rescate. Dependiendo de las condiciones clínicas de la persona, tendrá opciones para ir probando. Una persona puede empezar con un tratamiento y tener reacciones adversas; que el organismo no responda de la manera que se espera. En esos casos, el médico puede prescribir otra combinación de drogas. Lo grave es que se produzcan modificaciones en los esquemas de tratamiento por faltantes. Cuando una persona está respondiendo bien a un tratamiento debería mantenerlo. Lo que está pasando es que las personas llegan a los centros donde se atienden y se encuentran con faltantes de medicamentos. En algunos casos les dan fraccionados: para una semana, quince días. Solo se debería cambiar porque el organismo necesita cambiar el tratamiento. Cambiarlo compulsivamente haría que esa persona queme una de las posibilidades. 

Desde 2012 monitorean las políticas públicas en materia de VIH. ¿Qué irregularidades en la ejecución de los presupuestos han notado en la última gestión?
Argentina logró tener un programa nacional de SIDA, que luego se convirtió en dirección, y un programa de acceso universal y gratuito a los tratamientos, con una previsión de un año y medio. Siempre hubo una compra de hasta un año y medio. Estas compras se hacían de manera clarificada y se compraba por stock. Desde 2016 comenzamos a ver irregularidades: prácticamente ese año no se hicieron compras. Esto pudo ser posible porque la gestión anterior había comprado con previsión, teniendo en cuenta el traspaso de un gobierno a otro y para proteger a las personas, para que no se quedaran sin medicación. Por lo cual, durante 2016 se consumió el stock y recién en 2017 se hicieron solo tres compras y en 2018 hubo más compras pero no como para tener stock. 

«En 2016 no se hicieron compras porque la gestión anterior había comprado con previsión, teniendo en cuenta el traspaso de un gobierno a otro y para proteger a las personas, para que no se quedaran sin medicación»

Desde el observatorio vemos también que la mayoría son compras directas, cuando lo que dice la Ley es que este tipo de medicamentos se tiene que comprar a través de la licitación pública porque garantiza una convocatoria, oyentes y evaluación de precios; una buena utilización del recurso. En este último informe vimos que realizaron compras sin procesos y compras proyectadas y de ahí surge esta información que da cuenta que en junio y julio se terminó el stock de tres medicamentos y que de acá a diciembre se terminarían otros quince. Es una situación muy compleja. Aproximadamente 15 mil personas podrían poner en riesgo su tratamiento. Es una situación de urgencia, es muy peligroso suspender un tratamiento de VIH.

La falta de medicamentos también se relaciona con la de vacunas. ¿Qué pasos van a seguir desde la fundación?
La Dirección salió con un informe que se contradice con el informe que nos entregaron. Apareció información sobre un medicamento que se llama Darunavir y dicen que hay compras comenzadas. Pero no publicaron ningún número de expediente de la compra para monitorear en qué estado está, qué se compra y quién es el proveedor. También en el Boletín Oficial dijeron que para la semana que viene se van a entregar. Nos parece muy bien que respondan ante la demanda, pero faltan otros medicamentos. Nos gustaría que nos expliquen cómo los van a garantizar.