La gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, dio a entender ayer que aún resta aplicar una buena parte de tarifazos de luz en territorio bonaerense, a pesar de los ya autorizados durante la gestión de Cambiemos. Las subas serían, como mínimo, del 25%, pero habría un ajuste por la inflación.

«Creo que el 75% de la tarifa está sincerada, con lo cual no vamos a vivir en una segunda etapa de gobierno grandes aumentos», dijo la mandataria en una entrevista concedida a la agencia DIB. Desde ahora, y por los traspasos de EDENOR y EDESUR, la Gobernación tendrá un control total de las eléctricas.

Además adelantó que, en ese sentido, aunque «el mayor esfuerzo está hecho», habrá «aumentos en razón de la inflación y un poco por lo que queda del subsidio a la generación». El extracto textual fue:

«DIB: Ahora la Provincia controla todas las prestadoras eléctricas, ¿qué política va a tener con las tarifas eléctricas de ahora en más?
MEV: Creo que el 75% de la tarifa está sincerada, con lo cual no vamos a vivir en una segunda etapa de gobierno grandes aumentos. El mayor esfuerzo ya está hecho. Sí, por supuesto aumentos en razón de la inflación y un poco que queda por el subsidio a la generación.»

No fue lo único cuestionable que declaró. En otro tramo de sus dichos aseguró que el Presupuesto «es el mejor reflejo de dónde están las prioridades» y que «la plata en el Gobierno nacional y en la Provincia está en mayor parte destinada a los programas sociales y eso incluye educación y salud».

Sin embargo, la partida presupuestaria que más se engrosó en el último ejercicio fue la de servicios de deuda, que literalmente se duplicó. De hecho, según la Ley de Presupuesto, se preveía desembolsar en todo 2019 unos 56 mil millones de pesos para atender los vencimientos de deuda. Más incluso que lo que se presupuestó para brindar atención a la salud de casi 18 millones de bonaerenses (51 mil millones). Más que la sumatoria de las partidas de los ministerios de Infraestructura (23 mil millones) y Desarrollo Social (23 mil millones).

Una de la primeras en salir a criticar a Vidal fue la senadora provincial Teresa García, presidenta del bloque de Unidad Ciudadana. «La Gobernadora va a autorizar más aumentos en la tarifa de luz. Ignora la terrible situación que enfrentan miles de familias bonaerenses que no pueden pagar los servicios ¿Sólo piensa en seguir beneficiando amigos de Macri», se preguntó en Twitter.

Hay que recordar que, según el cálculo de organizaciones como el CEPIS, las distribuidoras EDELAP, EDEA, EDEN y EDES obtuvieron autorización para aumentar sus servicios hasta un 5.600%. Una investigación de la Universidad de Avellaneda arrojó los mismos números. Como si esas cifras no fueran escandalosas, no hay que olvidar que los incrementos benefician a un solo empresario, que es el dueño de esas cuatro empresas, Rogelio Pagano, con aceitados vínculos con el macrismo.