De cara a las elecciones, Cambiemos ya comenzó a desplegar sus recursos tanto en los grandes medios como en las redes sociales y, por supuesto, en las calles. Tal es así que los «Defensores del Cambio» –como bautizó el oficialismo a sus tropas– están llevando el mensaje macrista a las puertas de los colegios.

Así sucedió en un colegio secundario de La Plata, donde ubicaron una mesa de militancia en la entrada del establecimiento, con material de campaña para impulsar a Mauricio Macri y María Eugenia Vidal a nivel nacional y bonaerense, de la mano del actual intendente platense, Julio Garro.

La búsqueda de llevar la campaña a las puertas mismas del colegio desentona incluso con las intenciones del propio ministro de Educación de la Nación, Alejandro Finocchiaro, quien llegó a prohibir cualquier «actividad político-partidaria» en los establecimientos educativos. Así lo había establecido en la Resolución 7/07, lanzada en enero de 2017, de la mano de la llegada a la cartera de Educación del ahora precandidato a intendente en el partido de La Matanza.

En ese entonces, Finocchiaro había hecho explícito su deseo de que la escuela volviera a «ser un lugar sagrado». En ese sentido, había manifestado: «Los partidos deben promover sus actividades proselitistas en espacios concebidos para ese fin. La escuela debe ser un ámbito de respeto para quienes allí enseñan y estudian, y un espacio idóneo para un buen proceso de aprendizaje y crecimiento».

Dos años después de las palabras pronunciadas por el funcionario, la actual fuerza sintetizada en Juntos por el Cambio parece dispuesta ya a cruzar las barreras antes prioritarias e ir por todo. Así lo denunciaron padres del colegio secundario N° 47 de City Bell, que observaron a militantes macristas apostarse a dos metros de la entrada del establecimiento, donde funciona un «búnker» de Cambiemos justo en la esquina.

«En los últimos días comenzamos a notar esto, sobre todo ahora que Cambiemos salió a ‘militarla’ fuerte. Y empezamos a averiguar por todos lados si esto es viable, sobre todo teniendo en cuenta cuál fue la postura que ha tenido Cambiemos frente a la política y la educación. Que pongan una mesa en la misma vereda de la escuela era, desde lo legal, posible», dijo a Contexto Paula, madre de estudiantes del establecimiento educativo ubicado en la zona de 28 y 472.

«Yo no estoy de acuerdo en estas cuestiones, que la política entre en las escuelas de esta manera. Yo misma soy militante en un espacio de derechos humanos, pero no me paro en la puerta de escuela a militar. Eso es lo que más molesta, porque cruzan ellos mismos los límites que dicen condenar», explicó Paula.

La madre de los estudiantes señaló que, además, la secundaria 47 no está en las mejores condiciones. Los aires acondicionados que deberían funcionar en la institución muchas veces no tienen carga de gas.

«Lo más irónico es que en la esquina del colegio había una carnicería de barrio muy vieja y conocida en la zona que debió cerrar por las políticas económicas de este gobierno, y ahí mismo funciona ahora un local partidario de Cambiemos. Es terrible», agregó.