Un nuevo revuelo volvió a generarse alrededor de la gestión en Seguridad a cargo de la ministra Patricia Bullrich, quien ayer dio a conocer la puesta en marcha del nuevo Servicio Cívico Voluntario en Valores (SCVV) que impartirá Gendarmería Nacional a jóvenes de entre dieciséis y veinte años. Creado mediante la Resolución 598, el programa dejará en manos de esa fuerza la formación de valores «republicanos y democráticos» a la juventud argentina, acaso como un rescate del viejo servicio militar obligatorio.

«El objetivo es que los chicos se adentren en la responsabilidad y disciplina de saludar la bandera, saber primeros auxilios, saludar a la bandera, orientación vocacional y pensar qué es lo que quieran hacer de sus vidas», fueron las palabras de Bullrich para describir el objetivo de su iniciativa, al que adjudicó la capacidad de «reorientar» a quienes no hayan terminado la secundaria.

«Esto es simplemente una maniobra para que todos hablemos de otra cosa y no de lo que realmente hay que hablar en campaña, que es de la crisis económica»

A pesar del intento de la titular de Seguridad de la nación por resaltar virtudes de la medida, el repudio fue casi instantáneo por parte de sectores políticos y vinculados a los derechos humanos, que señalaron este nuevo «voluntariado» como un «disparate electoral».

«Esto es simplemente una maniobra para que todos hablemos de otra cosa y no de lo que realmente hay que hablar en campaña, que es de la crisis económica que tenemos, de la suba del dólar, del nuevo crédito que le dio el FMI al gobierno, la habilitación para la venta de dólar futuro. Es una mera maniobra de distracción», dijo a Contexto el diputado nacional, Horacio Pietragalla.

Las primeras pruebas piloto de este programa durarán hasta el 31 de diciembre de 2019 y recién en 2020 –si es que Mauricio Macri es reelecto o el próximo gobierno decide mantener la iniciativa– el Estado articulará con los organismos públicos la implementación «progresiva» del SCVV.

«¿Qué quiere para la juventud este gobierno? ¿Educación de calidad? No, cae el presupuesto año tras año, caen las becas Progresar. ¿Empleos dignos? No, precarización. ¿Y qué sí quieren? Que recibamos formaciones de Gendarmería. Esa es su única política para nosotros, bárbaro che», fue la reacción en las redes sociales por parte de la dirigente estudiantil y precandidata a legisladora porteña, Ofelia Fernández.

En esta misma línea se pronunció la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI), que volvió a ratificar la intención del gobierno de presionar sobre el «voto bala» y el «voto cárcel» del núcleo duro de electores.

«Por un lado, esto tiene fijado el criterio de militarizar a la sociedad, y por otro lado, instalar la posibilidad de formar a nuestros pibes para que se conviertan en futuros represores», dijo a Contexto Ismael Jalil, referente de CORREPI.

«esto tiene fijado el criterio de militarizar a la sociedad, y por otro lado, instalar la posibilidad de formar a nuestros pibes para futuros represores»

«Por lo tanto, no podemos aceptar que sea el Ministerio de Seguridad más represor del 83 a la fecha, tiene un muerto cada veintiún horas en manos de las fuerzas de seguridad, el que pueda arrogarse el criterio de instruir a nuestros pibes. Los chicos necesitan vivienda digna, trabajo, cultura, todo menos instrucción de esas características», agregó el vocero del organismo de derechos humanos.

La medida se desarrollará, entre otros lugares, en predios y establecimientos militares tales como Comando de Región I Campo de Mayo, lugar donde funcionó un Centro de Detención Clandestina.