Las fricciones entre la comunidad y el intendente Julio Garro por el tratamiento de la obra pública sumó un nuevo capítulo. Es que mientras asambleístas de distintos barrios de la ciudad piden que el alcalde de Cambiemos ponga un freno a obras con alto riesgo de impacto ambiental, el jefe comunal parece dispuesto a hacer lo que sea con tal de mostrar gestión durante el año electoral.

Tal como lo hicieron antes, la Asamblea de Inundados de Tolosa, la Asamblea Vecinal Barrio Norte y el colectivo Barrio Hipódromo Sustentable vuelven a dar la discusión acerca del avance de Garro sobre espacios clave para el trazado de la ciudad y la sustentabilidad ambiental. La lucha, que comenzó con el arrasamiento de espacios verdes a causa del desarrollo del bajo nivel de 1 y 32 se extendió ahora a muchos otros enclaves, como la cementación de la rambla de avenida 32 y 10, la venta de terrenos de absorción en Tolosa o la reciente puesta en marcha de la construcción de una bicisenda en calle 8 y 528.

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«Esperamos ser atendidos en breve y una pronta respuesta suya, señor Intendente, para hacer efectiva esta petición de reunión, pues sino entenderemos que usted y sus funcionarios han tomado la decisión política de no recibir a las asambleas de inundados, lo que lleva a interpretar que no pretenden hacerse cargo de nuestros reclamos para toda la ciudad y que por lo tanto no están comprometidos con el tema inundación», expresaron a través de un nuevo comunicado.

En el caso de las bicisendas, en el tramo de calle 8 entre 528 y 531, los residentes reclaman que tapan las entradas y salidas de garage, así como de comercios que requieren de parte del espacio, tales como talleres mecánicos. Los frentistas reclaman que Garro tire para atrás la resolución que habilita esta bicisenda.

Este problema suma un punto más a discutir en referencia a los espacios verdes y terrenos de absorción de agua, vitales para prevenir inundaciones. «Los terrenos de absorción –que no es la solución pero al menos es una parte–, al ser cementados nos convierte en una pileta de natación. Son proyectos que financia Nación y que equivalen a cerca de 140 millones de pesos, que podrían invertirse en la periferia, que está muy desatendida. Ahora la gente pasa por la rambla de 32 y ve máquinas, obreros, cemento, y la conclusión rápida es ‘están haciendo obras’. Pero no sacan las conclusiones que sacamos quienes vivimos y estamos ahí todos los días», dijo a Contexto José Rusconi, referente de la Asamblea Vecinal de Barrio Norte.

Tras múltiples actividades para visibilizar el problema y reclamos en las puertas de la propia Municipalidad, los frentistas denuncian que Julio Garro les da la espalda a sus reclamos y que cuando se reúne con vecinos lo hace con sectores que le son funcionales.

«Garro solo eligió a algunos vecinos que, en su gran mayoría, no estaban nucleados en ninguna asamblea de inundados»

«Garro solo eligió a algunos vecinos que, en su gran mayoría, no estaban nucleados en ninguna asamblea de inundados. Hemos ido hasta el Palacio Municipal para poder encontrarlo y charlar, pero al vernos con los chalecos representativos de nuestras asambleas, siendo solo seis mujeres, triplicaron la seguridad, impidiéndonos el acceso al Municipio, lugar que solventamos con nuestros impuestos», expresaron.

Cabe destacar que las asambleas han llevado adelante diversas manifestaciones e intervenciones en las zonas donde el avance de las obras es más fuerte; tal es el caso de los «carretillazos» que los vecinos han realizado en la rambla, con el objetivo de devolver la tierra a los enormes pozos que la gestión realizó con máquinas excavadoras sobre la alfombra verde del lugar.

«Nosotros el próximo 20 de julio vamos a hacer una convocatoria a todos los precandidatos, donde presentaremos un acta de compromiso para que firmen y, en caso de que cualquiera logre ser intendente, se comprometa a resguardar los espacios verdes, hacer obras hidráulicas, reclamar lo correspondiente a los ámbitos de Provincia y Nación, modificar el Código de Ordenamiento Urbano», dijo Rusconi, y agregó: «Poder hacer visible estos problemas es fundamental, y por desgracia el Municipio tiene una negativa tremenda a hablar de estos temas».