Pasada la ola de frío de la semana pasada, y con promesas de bajas temperaturas para la próxima, los estudiantes de La Plata siguen reclamando soluciones ante el deficiente estado de las escuelas de ciudad. Esta vez, bajo el lema «Sin educación pública no hay futuro», más de doscientos estudiantes del Normal N° 1 se movilizaron a la Municipalidad. Más allá del casco, realizaron un abrazo solidario en la N° 32 de Arturo Seguí y la comunidad de la Secundaria N° 9 de Olmos se movilizó al Consejo Escolar.

Según advirtieron los gremios la semana pasada, en La Plata hay 120 escuelas con «graves falencias edilicias», 107 de las escuelas tiene problemas ligados a la falta de calefacción, lo que significó que estos días se multipliquen los «frazadazos» y las protestas estudiantiles. 

Leer también: Llegó el frío y en La Plata hay 120 escuelas con «graves falencias edilicias»

«Estamos viviendo situaciones edilicias terribles en todos los colegios que dependen de Provincia. En el Normal N° 1 tenemos fisuras en los techos, caídas de los cielorrasos, filtraciones. Tenemos pibes cursando cuatro horas y medias sentados con cero grados y sin estufa», explicó Uriel Madariaga, militante de la lista Incongruencia.

Según detallaron, todos estos inconvenientes fueron planteados a las autoridades pertinentes, pero aun así no encontraron solución alguna. «Estos problemas están planteados por parte de la Unidad Académica hace bastante tiempo por todos los medios jerárquicos que tienen que ver con la Intendencia, con el Ministerio de Educación, con el Consejo Escolar, y no hubo ninguna respuesta. Estamos cursando en un establecimiento que es patrimonio histórico de la provincia, por lo cual debería tener cierta prioridad a la hora de generar arreglos», destacó Mariana Sidotti, de la lista Incongruencia.

«En los últimos tres años no se puede establecer ni siquiera una vía de diálogo con lo que es el gobierno, la Intendencia y el Ministerio. Incluso los arreglos que se hicieron en 2016, que fueron responsabilidad de este gobierno, se están deshaciendo; estamos teniendo problemas con las estufas, con las mamposterías, con los cielorrasos, y eso tiene que ver con una responsabilidad política que tiene que ver con un incumplimiento del cargo público», agregó la estudiante y aseguró que «son arreglos que no se sostienen; fue una puesta en valor que sirvió para la campaña de 2015 pero en estos momentos estamos padeciendo».

Uno de los reclamos fue el día de ayer en el Ministerio de Educación. «Nos llamaron para una reunión. Sin embargo, no nos recibieron; nos dejaron afuera. No hay respuesta alguna», explicó Pancho, militante de la Lista Laura Carlotto, parte de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES). «Ayer lo único que nos dijeron es que si tenemos estufas rotas es por nuestra culpa; es culpa de que los pibes rompen las estufas. Eso nos dijeron en el Ministerio», destacó.

«Ayer lo único que nos dijeron es que si tenemos estufas rotas es por nuestra culpa; es culpa de que los pibes rompen las estufas. Eso nos dijeron en el Ministerio»

En el Municipio, los estudiantes presentaron un petitorio para reclamar los arreglos pertinentes en la institución. «Esperamos una respuesta concreta, que las inspecciones que realizan tengan sentido. Si vienen a sacar una foto es para solucionar el problema, pero ni siquiera eso ha pasado», agregó el militante de la Lista Laura Carlotto.

En la zona oeste, en tanto, estudiantes de la Secundaria N° 9 ubicada en 199 e/ 46 y 47 en Olmos decidieron movilizarse al Consejo Escolar para reclamar mejoras edilicias, también con la calefacción como principal problema. Según advirtieron desde la institución, el año pasado, bajo un acta quedó establecido que debían cambiar todos los calefactores, sin embargo no sucedió, por lo que hoy se encuentran enfrentando el frío.

En Arturo Seguí, la comunidad educativa de la Primaria N° 32 realizó un abrazo a la escuela ubicada en 144 e/ 414 y 415. Según detallaron, los problemas allí son numerosos: desde la falta de comida y artículos de limpieza, hasta la escasez de calefactores, lo que provoca que los niños se amontonen en las aulas que sí tienen.