Lanzado en plena campaña electoral con la intención de conseguir el voto del sector más reaccionario del estado de Florida y así intentar consolidar una posible reelección en 2020, Donald Trump ha decidido endurecer el bloqueo impuesto contra Cuba. Las restricciones no son sólo contra los cubanos, también se limita la libertad de los ciudadanos norteamericanos que decidan viajar a la isla.

Mientras el presidente de Estados Unidos retrotrae a un discurso y un accionar que ya ha demostrado su fracaso por más de cinco décadas, Cuba sigue su camino y busca alternativas para aumentar su desarrollo.

Para entender qué es el bloqueo, cómo afecta la vida cotidiana de los ciudadanos de los cubanos y cómo el Estado cubano ha decidido enfrentar estas medidas, Contexto dialogó con Aniurka Ortiz Marquetti, consejera en Asuntos Comerciales de la Embajada de Cuba en Argentina.

¿Qué es el bloqueo?
El bloqueo es un grupo de legislaciones y disposiciones administrativas de Estados Unidos contra Cuba que componen una política general cuyo objetivo es limitar las relaciones de Cuba en materia comercial, económica y financiera.

En el último tiempo, esta política norteamericana se ha recrudecido.
Indiscutiblemente, a partir de la llegada de Donald Trump al poder se ha producido un retroceso en las relaciones bilaterales de Estados Unidos y Cuba. Uno de los aspectos de ese retroceso es el recrudecimiento del bloqueo.

Las modificaciones a las normativas de aplicación que se implementaron durante el gobierno de Barack Obama fueron revertidas de manera drástica por la actual Administración de Donald Trump. En el último mes, el gobierno de Estados Unidos ha puesto en práctica uno de los capítulos de la Ley Helms-Burton, que es una de las normativas que componen el bloqueo. Por primera vez desde que se aprobó esa ley, se pone en práctica el capítulo III de esa normativa y se abre la posibilidad de darle la facultad a tribunales norteamericanos de decidir sobre presentaciones judiciales que hagan ciudadanos norteamericanos supuestamente afectados por haber perdido alguna propiedad a partir del 1° de enero de 1959, cuando triunfó la revolución en Cuba.

A raíz de ello, ya hay algunas demandas presentadas por las propiedades que en su momento fueron legalmente nacionalizadas, por lo que, en la realidad, esas presentaciones no tienen ninguna legalidad en Cuba.

«Nuestro pueblo tiene un alto nivel de formación y de conciencia y sabe que Cuba seguirá la búsqueda de todas las alternativas políticas hasta conseguir el levantamiento total del bloqueo»

También se tomaron medidas para restringir aún más los viajes de ciudadanos norteamericanos a Cuba.
Efectivamente. Se tomaron medidas para restringir los viajes académicos y culturales, se prohibió la entrada de los cruceros a Cuba y se aplicaron multas a entidades que han realizado algunas transacciones de carácter financiero y comercial.

¿Cómo ha reaccionado el Estado cubano frente a estas medidas de recrudecimiento del bloqueo?
Hace tiempo que el gobierno cubano ha construido una serie de medidas que contrapesan este tipo de agresión. El Estado ha presentado un grupo de garantías que se ofrecen a los inversionistas extranjeros.

¿Cómo afecta el bloqueo la vida cotidiana de los cubanos?
Desde el punto de vista económico, el bloqueo constituye una medida que entorpece nuestro desarrollo. Cuba intenta impulsar un nuevo modelo económico en la búsqueda de mayores niveles de crecimiento, mayores niveles de inversión de capital extranjero que generaren mejores resultados en nuestro producto interno bruto. Un modelo que desarrolle nuestra industria nacional y mejore las condiciones para todos los cubanos. Pero es indiscutible que el bloqueo entorpece todas esas acciones que estamos desarrollando.

El gobierno de Donald Trump ha estado caracterizado desde su comienzo por esta política anti-Cuba, también anti-Venezuela y anti-Nicaragua. Una clara política contra todos los países que puedan tener un proyecto social, que piensen en su pueblo. Es innegable que el bloqueo entorpece el desarrollo económico, comercial y financiero de Cuba. Con estas medidas nos quieren obligar a cambiar nuestro modelo político, social y económico, pero la sociedad cubana sabe perfectamente todas las dificultades que genera el bloqueo. Nuestro pueblo tiene un alto nivel de formación y conciencia y sabe que Cuba seguirá la búsqueda de todas las alternativas políticas hasta conseguir el levantamiento total del bloqueo.