Por Pablo Pellegrino

El juez federal de Dolores Alejo Ramos Padilla, que investiga la megarred de espionaje ilegal integrada, entre otros, por el falso abogado Marcelo D’Alessio y el fiscal Carlos Stornelli, ordenó el procesamiento sin prisión preventiva de dos colaboradores del primero.

Eduardo Ariel Menchi y Mariano Rubén Díaz son quienes, según el juez, «prestaron su colaboración» para apretar al exdirectivo de la filial argentina de la petrolera venezolana PDVSA, Gonzalo Brusa Dovat, y en la extorsión que sufrió el empresario agropecuario Pedro Etchebest, el denunciante que dio origen a la investigación.

En el caso de la primer víctima, que terminó declarando ante el fiscal Stornelli llevado por D’Alessio, Ramos Padilla explica que en ese trabajo se presentaron como sus «custodios» o «miembros de la DEA».

«Resultó un aporte sustancial para que las intimidaciones y engaños que se estaban ejecutando en perjuicio de la víctima tuvieran la entidad suficiente como para hacer llegar a buen puerto las finalidades asignadas por la organización a este plan delictivo en particular», dijo magistrado en la resolución.

En el auto de procesamiento, Menchi es señalado como miembro de la asociación ilícita y se le imputan también los delitos de extorsión y coacción contra Brusa Dovat y Etchebest. En el caso de Díaz, que tuvo una participación menos activa en el funcionamiento de la banda, se le achacan los mismos delitos a excepción del de asociación ilícita.

No obstante, el juez hace una salvedad sobre la pertenencia de Menchi a la organización criminal: «Si bien se lo ha considerado miembro de la organización delictiva en estudio, también se ha dejado a salvo que su rol no resultaba de la misma preponderancia que el resto y que su actividad se hallaba subordinada al dominio de otros miembros».

Gas Natural Licuado

Quizás más importante que los nuevos procesamientos dictados en el marco de la causa que se tramita en Dolores fue la resolución que Ramos Padilla firmó el mismo día y mediante la cual se declara competente en el expediente que investiga el presunto pago de sobreprecios en la importación de Gas Natural Licuado.

La denominada «Causa GNL» fue una de las más escandalosas de los últimos años y tiene como protagonistas a los mismos actores de la banda investigada en Dolores: D’Alessio, Santoro, Stornelli y Bonadio.

La investigación es considerada la «madre» de la denominada «Causa de los cuadernos» y es la que derivó en el desafuero y posterior detención del diputado nacional y exministro de Planificación Federal, Julio De Vido.

Con el transcurso de la instrucción se descubrió que el perito contable designado por Claudio Bonadio para realizar los cálculos que determinarían la existencia de sobreprecios había incurrido en falso testimonio. El especialista en cuestión, David Cohen, está procesado actualmente luego de truchar la pericia que la Justicia le encomendó. El yerro en los métodos de cálculo utilizados y la comprobación de que había extraído datos del sitio de monografías online El Rincón del Vago fueron considerados por la fiscal Paloma Ochoa y el juez Sebastián Ramos como falso testimonio con el objetivo de perjudicar a los acusados.

Pero a fines de 2018, cuando la causa agonizaba y la Cámara Federal había ordenado la falta de mérito en favor de De Vido y Roberto Baratta, señalados como responsables de la supuesta maniobra, Bonadio se hizo de un testimonio clave que le permitió continuar con el expediente e incluso ampliar los procesamientos, que, como siempre, terminaron alcanzando a CFK.

Según adelantó en esa oportunidad el portal Lapoliticaonline, el juez había conseguido nueva prueba del pago de sobreprecios y el testigo clave resultó ser el falso abogado Marcelo D’Alessio, quien junto al periodista Daniel Santoro se refirieron al tema en el libro El mecanismo. Recién en febrero de 2019, varios meses después, Bonadio decidió incorporar la declaración de D’Alessio en la Causa GNL.

Todas esas maniobras fueron denunciadas en su momento por el abogado Leonardo Martínez Herrero en el juzgado de Sebastián Ramos, que planteó además la conexidad entre este caso y el que se tramita en Dolores. Ramos hizo lugar al reclamo y ahora será Ramos Padilla el que investigue la truchada en la «Causa GNL».