Familias autoconvocadas deudoras de los créditos UVA de la provincia de Buenos Aires tuvieron una reunión con representantes de colegios de martilleros de distintos puntos de la provincia, legisladoras y economistas, donde expusieron su crítica situación presupuestaria ante la falta de respuestas del gobierno y a su vez planearon en común políticas para salir de la asfixia financiera en caso de que cambie el gobierno en las próximas elecciones.

«Hemos tenido una negación absoluta por parte del gobierno a tratar este tema a nivel provincial y nacional. Por eso vamos a trabajar en un proyecto propio que permita enlazar estos consensos y llegar a una ley que proteja a las familias en el próximo gobierno», dijo a Contexto Perla Airez, integrante del Colectivo de Hipotecados UVA Autoconvocados de La Plata, presente en la reunión.

El encuentro fue en el Auditorio del Colegio de Martilleros de La Plata. Participaron integrantes de los colegios de martilleros de la provincia de Buenos Aires, organizadores junto a las familias de la convocatoria, y de distintas localidades bonaerenses, quienes se manifestaron en apoyo a los damnificados. Estuvieron también la diputada provincial Florencia Saintout (Unidad Ciudadana), la diputada nacional Marcela Passo (Frente Renovador), el economista Alexis Drixtos, el dirigente local del Frente Renovador José Arteaga, y dirigentes gremiales de la CTA de los Trabajadores.

«No le alcanza a Macri que los argentinos y las argentinas hayan sacado un crédito en UVA y las cuotas con sus hipotecas les aumenten un 45% en pocos meses. Su enorme falta de sensibilidad social le impide encontrar una solución a esta gran problemática», tuiteó la diputada Passo.

«Esta política es un fracaso. A cada uno de los tomadores de UVA no le vendieron una casa, le vendieron una hipoteca; los intereses son imposibles de alcanzar. Se debería haber establecido la emergencia hipotecaria, que se congelen las cuotas y capitales hasta que se resuelva este problema para las 130.000 familias», señaló en diálogo con Contexto Aníbal Fortuna, titular del Colegio de Martilleros de La Plata.

Fortuna: «Se debería haber establecido la emergencia hipotecaria, que se congelen las cuotas y capitales hasta que se resuelva este problema para las 130.000 familias».

«Si una herramienta tan útil como los préstamos hipotecarios se vuelve un arma que afecta a nuestros clientes, no podemos mirar para otro lado», sintetizó por su parte Germán Crigna, del Colegio de Martilleros provincial, en un comunicado distribuido por las familias.

Los préstamos que lanzó el gobierno de Mauricio Macri en 2016 fueron ajustados al avance de la inflación, que en su medición interanual, según los datos del INDEC publicados ayer, fue del 57,3%, la más alta desde la salida de la hiperinflación en 1991.

«Todos confiamos en la publicidad que decía que íbamos a pagar lo mismo o menos que un alquiler, que la relación cuota-ingreso se iba a mantener estable y por sobre todo que la inflación iba a descender, y que en el peor de los escenarios se pronosticaba un 20%», resumió Débora Villalba, de Hipotecados Uva Autoconvocados.

Pese a las críticas, lanzan una nueva línea de Procrear

Hoy el gobierno nacional lanza un nuevo crédito, en este caso, Procrear, para la compra de viviendas nuevas o usadas. Será a través de un ahorro previo, un crédito de los bancos públicos y un subsidio no reembolsable de hasta 18.000 UVA (674.000 pesos).

«Esta política vuelve a ser una defraudación al público. Y nosotros como intermediarios de la compra-venta nos sentimos implicados. Después de un año y medio, ha subido el triple en algunos casos del total de las tarjetas de crédito o débito», concluyó Fortuna.