Los aumentos de tarifas vuelven a hacer estragos en los sectores más vulnerables, y esta vez ponen en jaque el funcionamiento de una institución que, desde hace cuarenta años, le da cobijo a casi doscientos chicos. Se trata de la Casa de los Niños, de la ciudad de Avellaneda, que por designio de la empresa de agua AYSA debe enfrentar una deuda tarifaria de más de 150 mil pesos, cifra que equivale a la mitad del presupuesto que el lugar recibe del Estado.

«La deuda es de 143.327 pesos y el saldo total supera los 155.000 pesos por intereses. El magro subsidio que recibe Casa de los Niños por parte del Estado para atender a 190 chicos y chicas es de 315.630 pesos: cada niño tiene una beca de 1.670 pesos mensuales con los que la organización debe garantizar la comida, la educación y su salud», explicaron desde la institución que –según señalaron–, de atenerse a saldar la deuda, deberá cerrar sus puertas durante unas dos semanas.

«El problema es que en los últimos tres meses de 2018 vinieron las tres facturas seguidas con un acumulado total de casi 150 mil pesos. No pudieron demostrar desde la empresa por qué se dio esa inflación. Al otro día, como si nada, se pasó a pagar 6 mil pesos. Pero esas tres quedaron ahí vigentes. No corresponde, estamos hablando de algo tan básico como el agua, en un lugar que no es una empresa, es una institución que cumple una función social importantísima», dijo a Contexto la abogada Laura Taffetani, integrante de la fundación Pelota de Trapo, entidad con que trabaja la institución de Avellaneda.

Según indicó Taffetani, AYSA no pudo explicitar cuál fue el motivo del aumento. La abogada además remarcó la vigencia de la Ley 27.218, apuntada a establecer un régimen especial de tarifas para este tipo de organizaciones. «No están aplicando la ley y AYSA en particular nos quiere exigir que presentemos balances de gasto, como si tuviéramos algo que ocultar. ¿Por qué piden un requisito que la ley no establece?», expresó la abogada.

«No están aplicando la ley y AYSA en particular nos quiere exigir que presentemos balances de gasto, como si tuviéramos algo que ocultar. ¿Por qué piden un requisito que la ley no establece?»

Desde su establecimiento a finales de la década del setenta, la Casa de los Niños se ha dedicado a atender cientos de chicas y chicos de entre uno y catorce años, de lunes a viernes desde las 8 a 18 horas. «Los chicos desayunan, almuerzan, meriendan, tienen educadores, médicos. Tenemos un déficit enorme con presupuesto de 1.600 pesos al mes por cada chico».

Por lo pronto, las miradas están apuntadas a la gobernadora María Eugenia Vidal, cuya gestión es la que tiene injerencia sobre el estado de situación del programa. «Es el Estado provincial el que compete, ya que la Casa de los Niños tiene convenio con el Ministerio de Desarrollo Social bonaerense, a cargo de Santiago López Medrano».

En tanto, desde la institución señalaron que no descartan llevar adelante una movilización con padres, chicos, miembro de la comunidad, para hacer visible el reclamo ante el Ejecutivo provincial. «El programa Casa de los Niños fue pionero y fue además el ejemplo tomado para que la provincia desarrollara su propio programa infantil. No vamos a cerrar las puertas de este lugar para pagar algo que no corresponde», agregaron.

El Censo 2010 determinó que sobre un total de 12.277.937 hogares, unos 10.208.884 tenían acceso a servicios de agua potable (el 83%). Uno de los territorios por debajo de la media nacional es la provincia de Buenos Aires, con un 75%. Por lo tanto, el 25% de los hogares no tienen acceso al agua pura y sana.