Un desproporcionado despliegue policial montado en los alrededores de Plaza San Martín evita por estas horas el armado de la habitual feria americana que tres días a la semana desembarca frente a Gobernación, en La Plata.

Como ya había adelantado Contexto a finales de mayo, los manteros se encontraban en estado de alerta ante la notificación de un inminente desalojo por parte de la Municipalidad a cargo del intendente Julio Garro. Desde entonces, vienen realizando numerosas actividades para denunciar la situación que atraviesan, trabajando bajo la amenaza constante de la Comuna, que la única respuesta que tiene para ellos es enviarlos a un predio, próximo a inaugurar, ubicado en Altos de San Lorenzo. Un lugar sobre el que pesa una sospecha de ser «un negociado que beneficia a unos pocos».

«En un principio era municipal, después no. Es un negocio de ellos, vino un inversionista puso plata y ahora necesitan gente para llenar ese predio. Si fuese municipal sería otro el arreglo. Obviamente queremos estar, todos queremos progresar, el tema es que no es la forma; están buscando lucrar y llenarle los bolsillos a una sola persona», explicó a Contexto Gladys, una de las manteras.

Cabe recordar que el denominado «shopping popular» se inaugurará este fin de semana y será administrado por la Unión de Vendedores Ambulantes Platenses (UVAP), una organización desconocida por la gran mayoría de los manteros y vendedores de la ciudad. La propuesta es que todos los que comercian en el Centro se trasladen al predio ubicado en 79 y 80, pagando un canon por un puesto de comercio.

El miércoles, los trabajadores lograron una reunión con el secretario de Seguridad de La Plata, Darío Ganduglia. «Nos dijo que no había más arreglo porque una vez que inaugure el predio nosotros no podíamos vender más acá», agregó Gladys. «Como se inaugura el fin de semana, a nosotros ya no nos dan chances acá. Lo que piden son cifras altísimas. Nos habían hablado de 80 mil pesos por mes y 350 por día de feria. Acá la gente viene y si se lleva quinientos pesos es un montón», explicó la vendedora.

Peligra el trabajo de quinientas familias

Con un empleo estancado y una pobreza que creció a un 30% y un índice de indigencia que alcanza el 7,7%, en la capital bonaerense cada vez son más los manteros que encuentran en la venta de ropa usada una forma de subsistir.

Según estimaciones de los propios trabajadores, son alrededor de quinientos los vendedores que desembarcan martes, jueves y viernes en Plaza San Martín. Son en su mayoría mujeres, jefas de familia, jubilados y desempleados, que hoy ven en jaque sus ingresos ante la amenaza policial de cuatrocientos efectivos, entre la Policía bonaerense, la Policía de Investigaciones de la provincia de Buenos Aires, la Dirección de Infantería, el Departamento de Drogas Ilícitas y personal de Control Urbano, dependiente del Municipio.

«Con este operativo no nos quieren dejar trabajar. Somos manteros, trabajadores, gente sin empleo, jubilados, madres con hijos, personas como yo, de cincuenta años, que no conseguimos trabajo, entonces reciclamos ropa. No vendemos nada nuevo, no perjudicamos a nadie. Esto es una cadena, la gente que nos viene a comprar a nosotros es porque no le alcanza su sueldo. Es muy grande la miseria que hay y en vez de darnos una mano para apoyarnos… El intendente tiene que estar y apoyarnos, no reprimirnos a nosotros que somos trabajadores sin empleo», sostuvo Viviana, una de las vendedoras, en la protesta pacífica que montaron frente a la plaza.

«Queremos estar tranquilos, trabajar en paz. Somos gente humilde, gente que se quiere ganar el mango dignamente. Venimos a vender ropa usada por veinte, treinta pesos. No sé qué les molesta», agregó Ayelén, otra de las vendedoras. «Responsabilizamos al intendente Julio Garro de lo que pase. Están desde las seis de la mañana. Se están metiendo con el pan y está mal. Muchos es lo único que tienen, tirar la manta acá», agregó.