«Una feria americana no es reventa de ropa; no es compra para venta; no se venden materiales. Es, simplemente, la venta de ropa usada para el sostenimiento de la vida de las personas que lo necesitan», dijo Gastón Castagneto durante la presentación de su iniciativa que busca admitir su instalación en Plaza San Martín y Parque Saavedra. Los ediles aprobaron que pase a las comisiones de Desarrollo, Planeamiento, Hacienda y Legislación para su tratamiento. «Pedimos que no haya persecución a las personas que venden. Los feriantes son perseguidos y queremos que cese esa persecución», expresó el edil.

Durante la mañana del viernes, Plaza San Martín amaneció rodeada de policías con el objeto de evitar la instalación de los vendedores de ropa usada. «¿Qué hacemos con los platenses que nos necesitan? ¿Los echamos de la plaza? Estamos planteando que, excepcionalmente, se permita su instalación hasta que la situación económica mejore», afirmó el presidente del bloque de concejales platenses de Unidad Ciudadana.

«La Universidad Nacional de La Plata y la Universidad Católica realizaron un informe donde se expresa que los problemas más grandes de los comerciantes son la inflación, la presión tributaria, la tarifa y la falta de demandas», dijo Castagneto, y desmintió las acusaciones de sus colegas oficialistas. En relación con este punto, agregó que con esta iniciativa «la idea no es regularizarlo, porque la idea es que la gente pueda tener un empleo formal. Pero en estos momentos donde hoy no lo tienen es importante que tengamos alguna herramienta para poder acompañarlos».

«Estamos con el 38% de los ciudadanos por debajo de la línea de la pobreza e indigencia y ya es una realidad práctica que se lleve adelante las ferias americanas», sostuvo el representante de Unidad Ciudadana, quien también denunció el abandono por parte del gobierno de Julio Garro. «Así como también generamos herramientas para acompañar a los comerciantes, hay un sector con mayor vulnerabilidad que está vendiendo lo que tiene en el ropero para poder comer y el Estado debería estar para otorgar más derechos», concluyó en relación con este punto.

Castagneto también opinó sobre el reclamo de los trabajadores en los jardines de la Municipalidad de La Plata: «Es totalmente repudiable la actitud que toma el intendente a través de su funcionario Oscar Negrelli de ningunear las mal llamadas cooperativas municipales, cuando estas vienen a reclamar los derechos que les corresponden. En esta línea, recordó que les pagaron un aumento del 16%, «cuando tuvimos una inflación del casi 50%. Y este 16% ni siquiera es de doce meses, sino que es casi de dieciséis meses».

El edil repudió la actitud del gobierno municipal, que no está abierto al diálogo, y la vergonzosa cifra de los salarios que paga a estos trabajadores (alrededor de seis mil pesos): «Son personas que ni siquiera pueden ahorrar o llegar al día 15 de cada mes». «Apelamos a la sensibilidad de la ciudadanía para que acompañe el reclamo y haga que los gobernantes escuchen a sus vecinos y vecinas que los necesitan», finalizó Castagneto.