Después de un día y medio, los cooperativistas de La Plata decidieron levantar el acampe que mantenían contra Julio Garro frente a la Municipalidad. Una vez comenzada la protesta, a la gestión de Cambiemos no le quedó otra opción que iniciar conversaciones. Los trabajadores, nucleados en diferentes organizaciones sociales, reclaman mejores condiciones laborales y apertura de nuevos puestos. «Hemos decidido finalizar el acampe a la espera de poder evaluar los compromisos asumidos por la Municipalidad en los próximos días», aclararon.

Garro les había prometido aumento salarial y 240 cupos nuevos. Sin embargo, el secretario de Coordinación, Oscar Negrelli, gritó a los manifestantes en el estacionamiento de la comuna que el primero de los dos compromisos había sido cumplido. «Ya tuvieron un 16% de aumento», expresó ante el reclamo de las mujeres que exigían respuestas.

El diario El Día publicó un artículo esta mañana donde se expuso que durante la tarde del miércoles desde el Poder Ejecutivo habrían denunciado por «privación ilegítima de la libertad» a los acampantes por impedir la salida de los autos del estacionamiento.

Sin embargo, ninguno de ellos fue notificado al respecto y el titular de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N° 6, Marcelo Romero, quien se encontraba de turno entonces, no actuó hasta el momento. Cabe destacar que la medida de reclamo fue levantada y que también abrieron una vía de circulación por calle 12.

Paula Alesio, del Frente Organizador de Lucha (FOL), dijo que junto a decenas de cooperativistas llevaron adelante esta medida de fuerza «por la renovación, por aumento del contrato, por incremento en las tarjetas de frescos para los comedores, por los puestos de trabajo que prometieron a principio de año y aún deben y por un programa de asistencia para las salitas médicas». Si bien ayer sesionó el Concejo Deliberante, sólo ediles de la oposición se acercaron a conversar con los manifestantes.

Romina Martínez, de Justicia y Libertad, destacó que desde principio de año solicitan reuniones con el fin de dialogar con el Ejecutivo «sobre el salario de los compañeros y compañeras que son asociados a las cooperativas, en relación a la inflación». «Nos dijeron que podían otorgar un aumento de entre el 5 y el 10%, lo que representa entre 300 y 400 pesos para cada compañero, y que este año iba a haber una propuesta superadora; pero no nos llamaron. Por eso decidimos como medida de fuerza el acampe», agregó.

La militante de Justicia y Libertad comentó que la propuesta actual del Municipio es renovar los contratos (de alrededor de seis mil pesos) que se vencen este mes hasta diciembre, pero sin aumento. Además, en diciembre del año pasado desde el gobierno prometieron la apertura de 240 puestos de trabajo: «Nos dijeron que les llevemos las fotocopias de los DNI de los postulantes para arrancar en enero y no pasó nada. Hubo una promesa con respecto a eso y la última reunión no dijeron nada».

Carmen Amaya, del CTD Aníbal Verón, expresó que resolvieron abrir «un canal para que pueda circular el tránsito como un gesto para que entiendan que tenemos ganas de resolver este conflicto», ya que «la intención no es trabar nada, al contrario». Además, dijo que el pedido de fortalecimiento de los comedores es imprescindible, dado que los sueldos son tan bajos que no llegan a la canasta básica». En esta línea, añadió: «Nos acusan de hacer un aprovechamiento electoral, pero para nosotros no es eso, sino que no llegamos a fin de mes».

Emilio Marcioni, de Justicia y Libertad, afirmó que «los cooperativistas en el Municipio son más de cinco mil». Los contratados llevan adelante tareas en centros de salud, de reciclado, de limpieza, mantenimiento, corte de pasto y zanjeo y «no llegan a cobrar ni seis mil pesos por mes trabajando de lunes a sábado».

«Garro había anunciado un aumento de entre el 20 y el 25% de sus sueldos», dijo Marcioni, y concluyó: «Por un lado decimos que es totalmente insuficiente eso; pero, por el otro lado, ni siquiera eso se cumplió. Necesitamos que el sueldo de los trabajadores llegue al menos al salario mínimo, y está muy lejos».