Por Pablo Pellegrino

La producción industrial se contrajo un 8,8% en abril frente al mismo mes de 2018 y cumplió de esa forma un año de caídas consecutivas que comenzaron en mayo del año pasado con una baja del 1,1%.

En la serie desestacionalizada contra el mes anterior, el sector industrial presentó una variación positiva del 2,3%, pero ese número (utilizado por el oficialismo en las series anteriores para augurar el fin de la recesión) no alcanzó para empardar los niveles de febrero por la drástica caída de marzo.

La caída fue generalizada para todos los bloques y las mayores bajas se produjeron en los bloques relacionados con la industria automotriz. El ítem que incluye la producción de equipos de transporte, como motos, tuvo la mayor caída con un 48,1%, seguido por Otros equipos, aparatos e instrumentos (que incluye productos informáticos, electrónicos, instrumentos médicos, entre otros) con una contracción del 24,2%, Maquinaria y equipo cayó un 23,5% y Vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes registró una disminución del 22,5%.

Por el lado de la producción de bienes de consumo masivo, las bajas más sensibles se dieron en Productos textiles (17,1%), Prendas de vestir, cuero y calzado (16,3%), Productos del tabaco (16,8%) y Alimentos y bebidas (1,1%).

El aniversario de caídas consecutivas de la producción industrial, acompañadas por la consecuente baja en la utilización de la capacidad instalada que se encuentra en mínimos históricos, está íntimamente relacionado con el inicio de la crisis económica en la primera mitad de año pasado.

La abrupta suba del dólar anotada a fines de abril de 2018 fue la que preanunció la baja del 1,1% en el siguiente mes y dio paso a la serie de registros negativos que se produjeron hasta el mes de abril.

En ese período, septiembre del año pasado fue uno de los meses en que más se sintió el peso de la crisis en la industria (en ese período el dólar superó por primera vez el umbral de los 40 pesos) y registró una fuerte disminución del 12,6%. Sin embargo, no sería la caída más fuerte del sector: en noviembre de 2018 la baja fue del 13,8% y en diciembre, del 14,8%.

El martes, la Unión Industrial Argentina renovó sus autoridades y en su primer discurso como titular reelecto Miguel Acevedo cuestionó la política económica del gobierno de Mauricio Macri y sostuvo que el próximo gobierno «deberá hacer cambios en la política económica, aún si continúa esta Administración».

«El comportamiento de la industria siempre fue heterogéneo. Entre 2017 Y 2018 la discusión era que los distintos rubros industriales crecían a velocidades muy distintas. Hoy la situación es que están cayendo todos o casi todos a ritmos distintos», manifestó Acevedo consultado por Página/12 durante la conferencia que ofrecieron las nuevas autoridades de la UIA.

El relevamiento que realiza el INDEC tanto para los indicadores de producción industrial como para la utilización de la capacidad instalada de las fábricas está enfocado en las grandes empresas. En ese marco, la situación en el sector pyme se replica aún con más dureza.

Como adelantó ayer Contexto, la asociación de Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino y la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios realizaron un encuentro conjunto con más de quinientos empresarios y referentes políticos, sindicales y sociales con el objetivo de compartir «aportes del empresariado nacional para la reconstrucción de la Argentina productiva».

En ese marco, las entidades pyme revelaron que en el país cierran cincuenta pequeñas y medianas empresas diariamente por las dificultades económicas que atraviesan. Al mismo tiempo, la encuesta mensual realizada sobre 541 firmas del país arrojó datos contundentes: seis de cada diez pymes producen al 50% o menos de su capacidad instalada, más del 90% no tomó ni tomará en los próximos meses nuevo personal y el 54% de los encuestados no accedió a financiamiento ni por descuento de cheques ni por créditos. De ese último porcentaje, casi la mitad buscaron financiarse para cubrir gastos corrientes.