Desde Soberanía Sanitaria se sumaron a la ola de críticas por la información que dio la gobernadora en relación con el índice de mortalidad infantil. Sostienen que el promedio fue menor en los años previos al macrismo y que la información no fue debidamente confirmada por Nación.

El jueves, María Eugenia Vidal anunció que en 2018 el índice de mortalidad infantil (MI) fue de 8,9 por mil nacidos vivos, y lo calificó como el más bajo de la historia. En medio de la crisis económica y en plena campaña, a falta de buenas noticias para comunicar, la gobernadora se las rebuscó para convertir en propia una tendencia previa a su gestión y sin esperar datos de Nación que certifiquen su estadística. Así lo señalaron fuentes del ámbito de la salud, entre estas, la fundación Soberanía Sanitaria.

Desde este espacio afirmaron que el descenso de este índice es «auspicioso», aunque remarcaron que, a nivel metodológico, la noticia oficial no contó con información detallada con respecto a la distribución entre jurisdicciones de este indicador, cuyo dato definitivo comúnmente lo aporta el Estado nacional. Asimismo, indicaron que el descenso es continuo desde 1991 y que en el periodo desde ese año a 2018, en promedio, fue menor aún que en el trienio 2016-2018.

«Entre el año 1991 y 2018 hubo en promedio un descenso en la PBA de 0,52 muertes infantiles por cada 1000 nacidos vivos por año. Lo que significa que la tasa de mortalidad infantil (TMI) descendió en promedio, en el período indicado, cerca de 3,31% al año», señala el informe de Soberanía Sanitaria. Y añade que si se comparan estos datos con los del trienio gobernado por Cambiemos, «el descenso promedio de la TMI, entre 2016 y 2018, fue de 0,35, o sea, 0,17 puntos menor que el promedio del periodo 1991-2018».

En segundo lugar, comparan también el trienio macrista con el trienio previo, de gestión kirchnerista. «Se observa que el promedio de disminución de la TMI en la PBA entre 2013 y 2015 fue de 0,52, o sea, similar al del periodo 1991-2018 y mayor al actual trienio». Y agregan que «en términos relativos entre 2013 y 2015 la TMI disminuyó en promedio 4,82% al año, mientras entre 2016 y 2018 esta disminución fue de 3,65% al año».

«No se quiere de ninguna manera poner en duda el sistema estadístico de la PBA, esto sería una respuesta que no beneficiaría a nadie, pero es importante relativizar la información anunciada por la gobernadora entendiendo que las medidas de gestión del actual gobierno tienen muy poca, para no decir ninguna, relación con la baja de la mortalidad infantil en la provincia», sostuvieron desde la entidad sanitaria. «Pero de seguir las políticas de ajuste del gasto público y deterioro de la situación social, es posible esperar un retroceso de este indicador en los próximos períodos», agregaron.

Durante su anuncio, Vidal había contado como un logro propio la baja de 0,6 puntos respecto del año anterior. Dijo que eso se debe a «políticas sostenidas e integradas» de su gobierno. Ante estas declaraciones, en el marco del avance de la pobreza y la desocupación según datos oficiales, académicos y ex funcionarios de Salud salieron a cuestionar lo dicho por Vidal porque, entre otros puntos, la estadística no fue confirmada y se anticipó a que el Estado nacional dé a conocer el número de los recién nacidos de la provincia de Buenos Aires que fallecieron tras ser trasladados a hospitales de la Capital Federal.

«Siempre es una buena noticia que la mortalidad infantil baje, pero desde hace mucho que la mortalidad infantil todos los años tiende a la baja, salvo que haya desastres epidemiológicos», dijo Daniel Gollan, ex ministro de Salud kirchnerista. «El tema es con qué velocidad se va reduciendo. En este sentido, la caída dada a conocer por la gobernación es mucho menor de lo que se bajó en 2015, cuando tuvimos un descenso del 0,7 en la provincia y del 0,9 a nivel nacional. 2016 fue neutro. En 2017 y 2018 hubo reducción, pero a una velocidad menor de la que veníamos teniendo en 2015», explicó.

A pesar de los celebrados anuncios de la gestión bonaerense, el servicio de salud de la provincia se encuentra en un estado de franco deterioro. Entre otros tantos casos, durante este año hubo reiterados apagones en el Hospital San Martín de La Plata por los equipos electrógenos viejos sin cuidado, que llevaron a que sus médicos se desdoblasen para no terminar sufriendo tragedias. En tanto, en el Hospital Eva Perón de San Martín actualmente sus trabajadores mantienen una lucha por reclamos salariales, falta de personal y por mejoras en la infraestructura, tres ejes que, apuntan, son comunes en toda la provincia.