Cerca de las 10 de la mañana, desde 1 y 44 partió Barrios de Pie, haciendo sus primeras paradas en el Ministerio de Desarrollo Social de la provincia de Buenos Aires, donde el reclamo fue la ampliación de la asistencia social en los barrios, puntualmente con distribución de alimentos. Posteriormente desembarcaron en Infraestructura, para que se avance con una serie de programas de bacheo, limpieza y construcción que generaría mano de obra para las cooperativas locales.

«Necesitamos que no justifiquen más la demora de los programas que hoy están vigentes, que son trabajo que hacen los compañeros cooperativistas en reemplazo de lo que debería estar garantizando, en realidad, el Estado», explicó a Contexto Maia Luna, referente de Barrios de Pie y de Libres del Sur, quien destacó que hoy esa tarea la hacen los cooperativistas, «que no cuentan ni siquiera con las herramientas necesarias para esto».

«Vemos cómo crece la pobreza. Nos preocupa la malnutrición. Tenemos en la capital de la Provincia de Buenos Aires casi un 50% de los pibes mal nutridos»

«Necesitamos que el gobierno provincial ponga en prioridad y que la crisis que estamos viviendo en nuestro país no la paguen los que menos tienen», agregó Luna.

Cerca del mediodía, llegaron a la Municipalidad de La Plata a exigir la entrega de alimentos prometidos por la gestión del intendente Julio Garro para brindar un apoyo a los comedores barriales. A ocho meses de su compromiso, todavía no ha llegado tal asistencia.

«Nos dijo un funcionario de Oscar Negrelli (coordinador general de la Jefatura de Gabinete), la mano derecha de Garro, que todo lo que se prometió, que no eran más que bolsones de verdura, todavía está sin poder resolverse. Nos hablan todo el tiempo de una demora y estamos desde octubre en esta situación, pero nunca hay una respuesta concreta», explicó Luna.

Según los últimos datos aportados por el INDEC, el 30,9% de los platenses no supera la línea de pobreza, mientras que la indigencia alcanza a un 7,7%, escenario que se complementa con una desocupación que afecta a más de 23 mil trabajadores. En este marco, la asistencia de productos se vuelve crucial para las organizaciones.

«Nos hablan todo el tiempo de una demora y estamos desde octubre en esta situación, pero nunca hay una respuesta concreta»

«Vemos cómo crece la pobreza. Nos preocupa la malnutrición. Tenemos en la capital de la provincia de Buenos Aires a casi un 50% de los pibes mal nutridos», detalló Luna, quien destacó que «además de más demanda de niños y hermanos que se acercan a los comedores nuestros, también se acercan familias enteras a buscar un plato de comida y un puesto de trabajo en las cooperativas».

«Necesitamos medidas que se efectivicen. No se puede esperar más. Necesitamos que se pongan en acción, porque el hambre no puede esperar, el trabajo es necesario. Hay trabajo para hacer, pero no se quiere parar. Comprendemos que hay una crisis muy grande en nuestro país y la vivimos a diario, pero también comprendemos que no se tiene que pagar a costillas del pueblo, sino de los que más beneficios sacan», apuntó la referente de Barrios de Pie.