En el marco de la jornada de paro, distintos sectores complementaron la medida de fuerza con ollas populares en toda la ciudad de La Plata «para que a ningún chico le falte un plato de comida caliente». El papel central lo llevaron adelante los trabajadores de Educación, que se apostaron frente a la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense, donde denunciaron la falta de recursos para escuelas y comedores escolares.

«Elegimos simbólicamente el Ministerio de Educación de provincia ya que entendemos que la situación que están viviendo los chicos en las escuelas es muy grave. Los niveles de pobreza impactan en los alumnos, el nivel de comedores es paupérrimo. Se están dando viandas de emergencia y por ser de emergencia pareciera que tienen que ser miserables», dijo a Contexto la secretaria general del gremio UDOCBA de La Plata, Fabiana Berardi.

Berardi: «Los niveles de pobreza impactan en los alumnos, el nivel de comedores es paupérrimo. Se están dando viandas de emergencia y por ser de emergencia pareciera que tienen que ser miserables».

Desde el gremio señalaron que la «situación económica impulsada por el gobierno de Macri, Vidal y, a nivel local, Julio Garro está llevando a que la gente no tenga un plato de comida para suplir la mañana, la tarde y la noche».

Los trabajadores y trabajadoras de Educación pusieron el eje en la demanda por mayores recursos para los establecimientos de la provincia, que hoy enfrentan un serio déficit de infraestructura. El caso reciente de una nueva explosión debido a una falla edilicia en una escuela de Moreno no sólo volvió a poner en alerta a los sectores sindicales, sino que reavivó el fantasma de la tragedia que se cobró las vidas de Sandra Calamano y Rubén Rodríguez.

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En las últimas semanas se difundieron noticias de chicos de diversos distritos de la región que, ante la falta de vacantes en sus ciudades, deben trasladarse a otros municipios a estudiar. Ahora tienen que abandonar sus cursadas regulares debido a que tampoco pueden pagar el transporte.

«Esto es vulnerar el derecho a la educación lisa y llanamente. Después de esto vienen los cierres de escuelas. Estamos en un momento trascendental, porque se están trabajando las plantas orgánicas funcionales, y cuando revisen que hay números que no cierran, no van a tener ningún problema en ejecutarlo. Por eso tenemos que estar alertas para poder revertir esta situación», señaló Berardi.

Fue el Frente Regional Gremial el articulador de todas las actividades que se desplegaron en la ciudad de La Plata, donde docentes, estatales y organizaciones sociales se hicieron presentes en múltiples espacios de la ciudad.

«Este frente surge de la necesidad de resistir a este gobierno, y se constituye en el momento más álgido, en 2018, cuando la mano dura venía avanzando. Necesitamos pasar de la resistencia a la superación, para llegar a octubre con un proyecto que nos saque de este pozo», agregó Lidia Fernández, referente de SUTEBA La Plata, que también realizó una actividad frente al Rectorado de la UNLP.

Olla camionera

El gremio de Camioneros también llevó una olla popular en el barrio platense de Los Hornos, con el punto de encuentro en la avenida 66 y 151, en el Parque Jorge Julio López. «El enemigo es uno solo, Mauricio Macri, la cara visible del FMI, y contra eso nos tenemos que unir para volver a tener un gobierno al que le importen los trabajadores», expresó el dirigente del gremio a nivel local, Miguel Forte.

FOrte: «El enemigo es uno solo, Mauricio Macri, la cara visible del FMI, y contra eso nos tenemos que unir para volver a tener un gobierno al que le importen los trabajadores».

Cabe señalar que la jornada de lucha de ayer estuvo atravesada por fuertes gestos por parte del gobierno nacional, como las declaraciones desafiantes de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien sostuvo «estar harta de los paros».

A ello se suma el acto de represión por parte de Prefectura en el Puente Pueyrredón, o la propia indiferencia de Mauricio Macri, quien continuó con su agenda sin hacer una mínima mención a la protesta, y asistió a un acto del Ejército Argentino donde también fue invitado el fiscal Carlos Stornelli, imputado en la causa de la red paraestatal de espionaje ilegal y extorsión.