«Es un 26 muy distinto a los que veníamos llevando. A veintidós meses, otro maldito 26, nos encontramos pidiendo Justicia, Verdad y Memoria por Johana. Lamentablemente recibimos la peor de las noticias el día 30 de abril», dijo Marta Ramallo en las puertas de Gobernación, donde desembarcó una multitudinaria marcha a veintidós meses de la desaparición de Johana Ramallo.

Con estas palabras, la madre de Johana confirmó lo que ya era un secreto a voces. A pesar de su pedido de silencio y el de sus abogados, los trascendidos mediáticos ya habían anunciado hace más de diez días que los restos humanos encontrados hace ocho meses en Palo Blanco (Berisso) coincidían con el ADN de Johana.

«Hoy todos somos Johana. No tenemos que permitir que sigan desapareciendo a nuestras pibas, no tenemos que permitir que haya un Estado cómplice»

Fue el Laboratorio de Huellas Genéticas de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires (UBA) el que se encargó de los estudios tras el pedido del por entonces juez subrogante Ernesto Kreplak a la Corte Suprema de Justicia. En abril de este año tomó el caso el magistrado Adolfo Ziulu, que con las pruebas en mano decretó el secreto de sumario, que finalmente se levantó este viernes y los rumores se convirtieron en un hecho.

Desde la esquina donde se la vio por última vez el 26 de julio de 2017, una multitud se movilizó este domingo acompañando a su familia, como cada 26. Esta vez se exigió Memoria, Verdad y Justicia y se cargó fuertemente contra el Estado y la Justicia por dilatar los tiempos de la búsqueda de la joven, que se presume que fue desaparecida por una red de trata que opera en el lugar con complicidades estatales y judiciales.

Fue precisamente en esa esquina donde, cerca de las 17 hs, partió la movilización encabezada por toda la familia de Johana que desembarcó en Gobernación. Previamente, tuvo su paso por la Comisaría Novena, que tiene jurisdicción en la zona, por los Tribunales Federales y por la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires.

En las puertas de la Gobernación, las primeras palabras fueron del colectivo de mujeres que viene acompañando de cerca a Marta. El documento consensuado tuvo serias críticas al rol de la primera fiscal de la causa, Betina Lacki, «quien dejó la investigación en manos de la misma policía que controla la zona prostibularia en un momento clave para la búsqueda» y no aceptó el cambio de carátula, y al juez Kreplak (ya con el caso en la Justicia federal), «quien no tuvo una línea clara de investigación y dilató tiempos preciosos en la búsqueda».

El documento también echó luz sobre los últimos días, donde aún pesaba el secreto de sumario establecido por Ziulu. «Hemos esperado el tiempo necesario para no entorpecer las acciones llevadas a cabo durante ese periodo, pero también, sobre todo, para respetar el dolor y los tiempos de la familia de Johana. La Justicia ha confirmado que uno de los restos de cuerpo encontrados en Berisso pertenecen a nuestra compañera Johana Ramallo. Resta llevar adelante cantidad de pericias», detallaron.

«Esto no será motivo para que bajemos los brazos. Sino para que del dolor y de la bronca saquemos más fuerzas para luchar por justicia, como nos enseñaron nuestras Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Decimos que queremos Memoria, Verdad y Justicia para Johana Ramallo», apuntaron.

El documento también puso el ojo en el rol del Estado en la causa. «No vamos a dejar que su femicidio quede impune. Exigimos a la Justicia la inmediata detención de los responsables, reafirmamos que el Estado es responsable. El gobierno del intendente Garro y de la gobernadora María Eugenia Vidal nunca pusieron herramientas a disposición de la búsqueda y de la necesidad de la familia de Johana. Ni Garro ni Vidal quieren desarmar las redes de trata que funcionan a la vista de todos nosotros y que no dejan de cobrarse la vida de niñas, niños, mujeres, travestis y trans», lanzaron.

«La policía bonaerense, y particularmente la Comisaría Novena de La Plata, encubren y son partícipes de la trata y de la explotación sexual en nuestra ciudad»

«La policía bonaerense, y particularmente la Comisaría Novena de La Plata, encubren y son partícipes de la trata y de la explotación sexual en nuestra ciudad. Desde un primer momento dijimos que la policía estaba negando información sobre lo ocurrido. La Justicia patriarcal no ha hecho más que garantizar la impunidad. Las líneas de investigación son claras y hay responsables para quienes exigimos el juicio y castigo correspondientes», concluyeron en el documento.

Las palabras finales de Marta fueron en la misma línea. «Hoy todos somos Johana. No tenemos que permitir que sigan desapareciendo a nuestras pibas, no tenemos que permitir que haya un Estado cómplice, proxeneta y patriarcal para nuestras pibas. Lo tenemos que hacer saliendo a las calles a la lucha. Esta lucha no me va a tirar en una cama. Me voy a poner de pie, una y mil veces más, como lo venimos haciendo. Johana presente», cerró, abrazada por una multitud de mujeres.