«El gobierno de Mauricio Macri invirtió en ciencia y tecnología, el año pasado, aproximadamente 800 millones de dólares, menos que en 2015. El desfinanciamiento es sostenido año tras año desde 2016″, disparó esta semana en las redes sociales el diputado nacional y extitular del CONICET Roberto Salvarezza, quien viene denunciando el vaciamiento que impulsa el oficialismo en el área.

En tanto, mientras Macri anunciaba la semana pasada el otorgamiento de 1.000 millones de pesos para el organismo estatal, la propia comunidad científica mira con desconfianza la maniobra. «Los 550 millones (anunciados esta semana para garantizar el funcionamiento del CONICET) fueron 420. Para otorgarlos les sacaron recursos a otras áreas: 200 millones al ex Ministerio de Ciencia y Técnica y 200 a la Comisión Nacional de Actividades Espaciales», explicaron esta semana desde el sector.

Con decenas de asambleas dispuestas en distintos puntos del país, la comunidad científica ahora se detendrá a evaluar el paquete de medidas de Macri, que incluye el desembolso de los montos a partir de junio, como también la designación de los doctores Mario Pecheny y Alberto Kornblihtt como directores del CONICET. La mora de más de un año en la puesta en funciones de dichos científicos había motivado la renuncia, a modo de protesta, de Dora Barrancos.

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«Esto que anuncia Macri como inversión no es más que lo que ya debería haber pasado en los últimos años. Lo más grave que pasó durante el año pasado fue la subejecución presupuestaria; es decir, ni siquiera se nos otorgaron los fondos que debían haber sido otorgados. La primera duda que nos surge sobre este nuevo anuncio es que, justamente, lo hagan efectivo o no», dijo a Contexto Flavio Sives, delegado gremial de ATE dentro del CONICET La Plata, quien expresó que, más allá de las nuevas inversiones, «hay un ajuste salarial aun pendiente».

Sives: «Lo más grave que pasó durante el año pasado fue la subejecución presupuestaria; es decir, ni siquiera se nos otorgaron los fondos que debían haber sido otorgados».

«Los salarios a la baja en Ciencia y Técnica están generando que mucha gente se vaya del CONICET e incluso del país. Por eso, consideramos que esto es un paliativo en un contexto electoral. No implica una discusión sobre qué tipo de ciencia y para qué tipo de país se requiere. Tan sólo tiran un poco de agua para apagar un incendio», agregó Sives.

Este nuevo paquete lanzado por Macri se presenta además en un marco donde todavía gravita el revuelo provocado por Marina Simian, la científica del CONICET que se presentó en el programa de TV Quién quiere ser millonario, donde aseguró que invertiría los 500 mil pesos que ganó en el concurso para financiar investigaciones «porque los fondos no alcanzan».

El hecho tomó repercusión nacional y, días después, la investigadora fue recibida por el propio Macri. «No es casual que esta medida del gobierno aparezca un día antes de que la gran mayoría de los trabajadores impulsen el reclamo. Hay que agregar que la doctora Simian pertenece a un grupo cuyo jefe es Galo Soler Illia, quien es de alguna manera un funcionario de esta misma gestión. Ahí creo que hay un pase de factura interno dentro del gobierno», estimó Sives.

Cabe destacar que ayer se realizó un «Cabildo Abierto por la Ciencia» frente al Polo Científico de CABA para protestar contra los ajustes.