Por Pablo Pellegrino

Desde el gobierno nacional se mostró el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de abril con entusiasmo porque el registro de 3,4% implicó la “desaceleración” de un indicador que en los cuatro años de gestión de Cambiemos no le dio respiro. Pero la realidad es que la inflación alcanzó un nuevo pico en términos interanuales y se acercó a los 56% con respecto a abril del año pasado.

Con este registro, en los primeros cuatro meses del año la inflación alcanzó los 15,6 puntos porcentuales y en ese lapso los rubros que más incrementos registraron fueron Educación (22,4%) y Alimentos y Bebidas (18,7%).

Durante el mes de abril, las subas más importantes se registraron en Prendas de vestir y calzado, que anotaron un incremento del 6,2%, seguido por Equipamiento y mantenimiento del hogar, con un 4,6%, y, finalmente, en el rubro Transporte las subas promediaron el 4,4%.

las subas más importantes se registraron en Prendas de vestir y calzado, que anotaron un incremento del 6,2%, seguido por Equipamiento y mantenimiento del hogar, con un 4,6%.

Un dato que sigue siendo alarmante es el ritmo de los aumentos en el ítem más importante de la canasta básica, Alimentos y bebidas. Si bien en abril moderó la suba con un 2,5% contra el 6% del mes anterior, en términos interanuales registró un 66,2% de variación, y sólo es superado por los aumentos en Transporte.

Cabe recordar que, luego del pico de 4,7% de inflación de marzo, el gobierno de Mauricio Macri decidió anunciar una serie de medidas de “alivio” para los consumidores, donde se contempla un congelamiento de algunos productos de la canasta básica y una postergación de los aumentos previstos para los servicios públicos.

El encargado de mostrar el optimismo del gobierno de Mauricio Macri fue el presidente del Banco Central, Guido Sandleris, quien anticipó que “la inflación seguirá bajando”. “La inflación ha retomado un sendero descendente en abril, pero sigue siendo alta”, dijo el presidente del BCRA luego de que el INDEC difundiera los datos de abril.

«Tengo claro que estos niveles de inflación causan un gran daño, especialmente a los más humildes, y es por ello que nos mantendremos firmes con nuestra política monetaria para derrotar a la inflación», agregó.

Atribuyó la baja de abril a la estabilidad del tipo de cambio y la suspensión de los aumentos tarifarios.

“La política monetaria debe ser estricta para defender nuestra moneda y promover el ahorro doméstico”, y enfatizó que “ya lo estamos haciendo: la tasa de política monetaria fue positiva en términos reales en todos los meses desde que pusimos en marcha el nuevo esquema”.