Vecinos y trabajadores del Hospital José Ingenieros de la localidad platense de Melchor Romero realizaron un abrazo en defensa de la salud pública, en el que denunciaron el deficiente estado en que se encuentra la salita ante la falta de recursos, personal y mantenimiento.

En el marco del paro de 48 horas convocado por la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud (CICOP), la comunidad de Romero se plegó al reclamo de los profesionales en un abrazo simbólico a la salita del barrio ante la “crítica y angustiante” situación que atraviesa.

«Estamos en una situación muy delicada en cuanto a la falta de personal, turnos, insumos y elementos esenciales desde hace meses»

Dependiente del gobierno provincial, el hospital –conocido como «salita» entre los vecinos– es la primera instancia de salud a la que accede la comunidad antes de llegar a una atención de alta complejidad, y hoy, ante un bajo presupuesto, los médicos y enfermeros se encuentran lidiando con la falta de recursos.

“Estamos en una situación muy delicada en cuanto a la falta de personal, turnos, insumos y elementos esenciales desde hace meses, que entran irregularmente al centro de salud, y no le podemos dar respuesta a la población”, explicó a Contexto Veronica Moglia, trabajadora del lugar.

Estos problemas del José Ingenieros no son la excepción en la provincia de Buenos Aires, donde para 2019 la partida destinada por la gobernadora María Eugenia Vidal es la más baja de la historia. Muestra de ello es la situación que atraviesan los hospitales de La Plata que se encuentran sin equipos de imágenes: de los ocho tomógrafos que hay, sólo el San Juan de Dios tiene el suyo funcionando de manera correcta. El Hospital de Niños Sor María Ludovica tiene su equipo, el de Romero anda a medias por la falta de aire acondicionado, y el del Hospital San Roque de Gonnet funciona de manera intermitente. En la vecina localidad de Berisso sucede lo mismo en el Hospital Larraín, por lo que el escenario en la región es más que complicado.

Esta situación golpea fuerte en los centros de atención primaria como el José Ingenieros. “Estamos en un momento donde el presupuesto provincial es muy bajo, y además en todos los programas nacionales hay una subejecución del presupuesto que lo vemos desde hace años”, destacó Noglia. En este marco, en la «salita» se registró un gran faltante de medicamentos, así como de diversidad de métodos anticonceptivos.

«Todo el tiempo estamos en contacto con los vecinos y las vecinas, y es súper angustiante decirles sistemáticamente que no a ciertas prácticas que son fundamentales»

“Todo el tiempo estamos en contacto con los vecinos y las vecinas, y es súper angustiante decirles sistemáticamente que no a ciertas prácticas que son fundamentales para garantizar el derecho a la salud”, explicó Moglia. “Es el contacto que tienen los vecinos, el más cercano. Las condiciones de vida de los vecinos son muy críticas, con el bondi muy caro para llegar al hospital, y a veces llegan y están cinco o seis horas para ser atendidos en las guardias, tampoco allá hay turnos. No hay trabajo en el barrio y la situación está bastante complicada”, destacó.

Si bien esta salita depende de Provincia, el resto de las unidades de primera atención en La Plata corresponden al Municipio y no son ajenas a esta realidad. Según advierten los trabajadores, la falta de personal allí es aún mayor, con varios médicos turnándose en los centros de salud, sin poder hacer un seguimiento adecuado de sus pacientes. A esto se le suma la escasez de medicamentos y materiales de enfermería y los magros salarios de los profesionales de la salud que allí se desempeñan, con los sueldos más bajos de la región, cobrando alrededor de 18 mil pesos.